Entrevista al economista Jorge Beinstein "El capitalismo se encuentra en su hora final"

Arnaldo Pérez Guerra. Rebelión

Destacado economista marxista, especializado en prospectiva y economía global, Jorge Beinstein es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Franche Comté-Besançon, Francia, y actualmente profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, donde dirige el Centro Internacional de Información Estratégica y Prospectiva (CIIEP). Ha sido académico en importantes universidades de Europa y América Latina, donde también ha dirigido relevantes proyectos de investigación. Entre sus últimos libros destacan: Comunismo o Nada, La ilusión del metacontrol imperial del caos: La mutación del sistema militar de los Estados Unidos, Capitalismo del siglo XXI, y Crónica de la decadencia: Economía global 1999-2009. Sus trabajos se pueden leer en la web beinstein.lahaine.org.
-¿Cuál es su opinión sobre Chile? Vivimos la doctrina del shock impuesta por la dictadura, el neoliberalismo salvaje, el extractivismo y endeudamiento, la despolitización…

-Creo que Chile nunca ha podido superar la tragedia del 11 de Septiembre. La dictadura remodeló a la sociedad chilena. No es el único caso, también en Argentina la dictadura cívico-militar instaurada en 1976 produjo degradaciones culturales y estructurales que han perdurado hasta hoy. Después de Pinochet ustedes han pasado a una suerte de democracia limitada comprimida por el modelo neoliberal que pudo instalarse y reproducirse como parte de una división internacional (colonial) del trabajo, de una economía global hegemonizada por los Estados Unidos pero que actualmente se está deteriorando rápidamente. Caen los precios de las materias primas sin perspectivas de repunte significativo y durable, eso afecta de manera decisiva al modelo neoliberal chileno.

La burguesía chilena creía que la masacre pinochetista y sus prolongaciones económicas y culturales ‘democráticas’ extirparían por completo la memoria histórica popular, bloquearían para siempre el surgimiento de alternativas antisistema. Es la eterna ilusión de los contrarrevolucionarios siempre desmentida por la realidad. América Latina vive actualmente una época oscura, de arremetidas derechistas, pero también de putrefacción capitalista, entonces lo que parecía imposible, las aspiraciones revolucionarias, puede reaparecer. Las latencias, las memorias subterráneas que se reproducen de manera invisible pueden converger con nuevas formas de crítica teórica y de lucha práctica hasta conformar una avalancha social. Dicha posibilidad no debe ser descartada sino más bien alentada. La evolución de la crisis global y regional abre esa perspectiva”.

Zarpazos de la lumpenburguesía

-¿Qué ocurre en Argentina tras la llegada de Macri al gobierno y cómo caracterizaría sus decisiones?

-Ha significado un violento giro hacia la derecha más extrema del arco político argentino. A los pocos días de asumir se produjeron transferencias de ingresos hacia las elites económicas que por su magnitud y velocidad no tienen precedentes en la historia económica argentina. Esto ha causado una fuerte contracción del mercado interno y en consecuencia la llegada de la recesión. El FMI pronosticó a comienzos de año una caída real del Producto Interno Bruto para 2016 del orden del 1%, aunque viendo lo que ya ha ocurrido en el primer cuatrimestre podemos hablar de un descenso superior al 3%, más allá de lo que anuncie en el futuro el gobierno a partir de cifras manipuladas. Desde la llegada de Macri, se ha producido un apagón estadístico. No se suministran más las cifras oficiales de desocupación, inflación y otros indicadores. No descarto la posibilidad de una suerte de híper-recesión si el gobierno no llega a controlar la dinámica depresiva que ha generado.

Entre los especialistas se discutía en los primeros meses acerca de cual era realmente el modelo económico macrista. Las decisiones económicas han sido tan salvajes, las contradicciones tan evidentes, el desastre tan grande que no cabe pensar que estamos ante un plan estratégico coherente apuntando a una reconversión capitalista de largo plazo, aunque sea oligárquica, sino ante un saqueo donde cada grupo dominante saca su tajada sin importarle lo que vaya a ocurrir en el futuro. Marchamos hacia una crisis de gobernabilidad impulsada por fuerzas entrópicas que se han desatado al derrumbarse el kirchnerismo. Las clases dominantes argentinas operan como una suerte de lumpenburguesía, de burguesía depredadora altamente destructiva. El fenómeno forma parte de un proceso global del mismo signo”.

-Háblenos de la “lumpenburguesía global dominante”…

-Tendríamos que arrancar desde los 70 cuando a partir de la estanflación la recuperación posterior se produjo con tasas de crecimiento económico global declinantes. Esa tendencia de largo plazo fue acompañada por una expansión de los negocios financieros que terminaron por financierizar al sistema mundial de tal manera que hacia 2008 la masa financiera mundial representaba unas veinte veces el Producto Bruto Global (PBG), solo los productos financieros derivados equivalían a unas 11 veces el PBG. El fenómeno forma parte de un proceso más amplio de ascenso del parasitismo como componente hegemónica del sistema capitalista mundial que por supuesto incluye también a la hipertrofia militar, a la narco-economía, al consumo suntuario de las élites globales y su plataforma productivo-comunicacional, etcétera. Se trata de un fenómeno originado hace casi medio siglo pero que en el siglo XXI se manifiesta como una mutación integral del sistema, como la transformación de su núcleo central dominante en una casta parasitaria. En ese sentido es posible establecer paralelismos con otras decadencias civilizatorias como por ejemplo la del Imperio Romano, etapa superior y final de la llamada civilización greco-romana.

La lumpenburguesía -hoy dominante a escala global con centro en el Imperio estadounidense-, es decir, una burguesía degenerada, parasitaria, marca un salto cualitativo en la trayectoria universal del capitalismo, así como la aristocracia militar-consumista de la decadencia imperial fue el resultado de la mutación terminal de Roma.

-Usted señala una crisis de la financierización de la economía mundial y que el Imperialismo despliega como último recurso la “Guerra de Cuarta Generación”: destruir las sociedades periféricas para convertirlas en zonas de saqueos. ¿Podría caracterizar esto y ampliar su visión?

-La crisis de 2008 marcó el fin de la expansión acelerada de la trama financiera global, la misma fue una suerte de droga que permitió endeudarse a estados, empresas y consumidores de los capitalismos centrales, pero el ciclo del endeudamiento impune llegó al límite, la explosión de la mega burbuja inmobiliaria fue el punto de inflexión del sistema. Entonces los estados imperialistas realizaron enormes transferencias de fondos hacia los grupos financieros tratando, con éxito, de evitar su derrumbe. Pero no fue más que un parche y no la superación de la crisis.

En 2001, por ejemplo, los negocios con productos financieros derivados, la columna vertebral de la red especulativa global, acumulaban unos 95 billones (millones de millones) de dólares equivalentes a unas 2,8 veces el PBG. En 2005, llegaban a unos 280 billones (unas 6 veces el PBG), y a mediados de 2008, poco antes de la crisis alcanzaban cerca de 680 billones (11 veces el PBG). Se trataba de un crecimiento exponencial, pero a partir de ese momento esa masa especulativa dejo de expandirse, se volvió inestable y desde 2014 se fue desinflando velozmente. Entre fines de diciembre de 2013 y fines de diciembre de 2015 la contracción fue del orden del 30%. En 24 meses se esfumaron unos 220 billones de dólares... ¡Equivalentes a casi tres veces el PBG!

Hasta la crisis de 2008 la expansión financiera operó como una suerte de impulsor inflacionario de la economía mundial. Desde 2014 la contracción financiera opera como un motor deflacionario que empuja hacia abajo a la economía. Dicho de otra manera, en una primera etapa se desarrolló un círculo aparentemente virtuoso (en realidad perverso) donde las deudas crecientes y las ganancias especulativas inflaban el consumo de los países ricos, sus gastos estatales (especialmente los gastos militares), sus innovaciones tecnológicas, sus actividades productivas, lo que a su vez engordaba a la especulación financiera. Pero el funcionamiento de dicho mecanismo produjo finalmente un círculo vicioso depresivo donde la sobrecarga financiera comprime a la economía lo que a su vez deteriora y desinfla a la especulación. Nos encontramos ante la declinación turbulenta de un ciclo parasitario, la más grave crisis de toda la historia del capitalismo.

Si observamos lo sucedido con otras civilizaciones, vuelvo al caso romano, comprobaremos que cuando la pérdida de dinámica llega a un cierto punto la elite dominante trata de utilizar al máximo su último recurso: la fuerza militar. En nuestra civilización burguesa el Imperio -Estados Unidos y sus aliados vasallos occidentales-, intenta saquear al resto del planeta para así postergar su caída. El objetivo es apoderarse y agotar los recursos naturales de la periferia, marginar completamente a sus habitantes o súper explotarlos según los casos. Se trata de un megaproyecto estratégico tendiente a reducir drásticamente sus costos periféricos (mano de obra, insumos mineros y agrícolas, etcétera). Libia, Irak, Ucrania, Afganistán, Siria… nos muestran al Imperio destruyendo sociedades pero sin poder remplazar lo destruido por un nuevo orden colonial, lo que se instala es el caos porque lo que emerge no es una nueva división internacional del trabajo sino la decadencia global. La crisis del Imperio acentúa su locura belicista la que a su vez agrava la crisis”.

Progresismos y capas medias

-Los “progresismos” latinoamericanos parecen desgastados. ¿Cuál es su opinión sobre lo que ocurre en Honduras, Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, la caída del kirchnerismo, las negociaciones de paz en Colombia y la “normalización” de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos?

-Los progresismos latinoamericanos, desde sus versiones más conservadoras como la del Frente Amplio de Uruguay hasta las más radicalizadas como la de Venezuela intentaron reformar los sistemas capitalistas existentes, en algunos casos para humanizarlos, mejorarlos socialmente y en otros para superarlos gradualmente, no se produjeron revoluciones sino reformas más o menos audaces. Esas experiencias pudieron aprovechar la efímera mejora del comercio internacional de materias primas para combinarla casi siempre con ampliaciones de los mercados internos, sobre todo expandiendo el consumo popular. También aprovecharon el retroceso geopolítico del Imperio para construir políticas relativamente autónomas. Pero eso se fue agotando al profundizarse la crisis global a partir de 2008 y sobre todo desde 2014 cuando cayeron los precios de las materias primas a lo que se agregó una ofensiva muy fuerte de los Estados Unidos reconquistando su patio trasero latinoamericano. La misma comenzó desde la llegada de Obama a la Casa Blanca desplegando un complejo y flexible abanico de intervenciones, desde los ‘golpes blandos’ como en Brasil, Honduras, Paraguay y Argentina hasta acciones desestabilizadoras como en Venezuela pasando por el intento de abrazo-de-oso a Cuba y siguiendo por el plan de desarme de la guerrilla colombiana. En este último caso los Estados Unidos intentan lograr la rendición negociada de la insurgencia a través de una sofisticada trama envolvente de presiones directas e indirectas, anzuelos seductores y golpes bajos. Se trata de un juego típico de la llamada Guerra de Cuarta Generación destinada a someter a la insurgencia a una dinámica aparentemente de asimilación al sistema, realmente de destrucción, empezando por sus fundamentos ideológicos revolucionarios hasta llegar a su extinción estructural.

En su ofensiva contra el progresismo los Estados Unidos cuentan con la colaboración de las burguesías latinoamericanas completamente transnacionalizadas. Lumpenburguesías periféricas arrastrando a importantes segmentos de las capas medias.

-¿Se derechizan las capas medias latinoamericanas? ¿Neofascismo? ¿Contrarrevolución? ¿Qué ha contribuido a que el fenómeno ocurra?

-Lo que muestran países como Brasil, Argentina, Bolivia o Venezuela en su primera etapa próspera es que la prosperidad y la gobernabilidad del sistema no solo reanimaron la voracidad de las elites locales sino que además ‘aburguesó’ a las capas medias ascendentes, ayudó a su integración ideológica con la cima, depredadora, lumpenburguesa, del capitalismo local buscando al mismo tiempo diferenciarse de la clases bajas también ascendentes. Los medios de comunicación concentrados cumplieron un rol decisivo en ese proceso inyectando odio social en un espacio fértil para eso, asociando justicia social con despilfarro, democratización del poder político con corrupción, etcétera. Este brote de irracionalidad pequeñoburguesa forma parte de un fenómeno más amplio, global, de fascistización, que se extiende por Europa e incluye fenómenos como el del llamado ‘Estado Islámico’ en Oriente Medio. Los neofascismos centrales y periféricos aparecen como respuestas reaccionarias a la crisis produciendo a veces contrarrevoluciones no porque hayan existido tentativas revolucionarias reales sino precisamente por la ausencia de revoluciones antisistema capaces de superar la degradación capitalista.

De todos modos la instalación de regímenes reaccionarios no significa el comienzo de una nueva gobernabilidad de tipo elitista y colonial sino la instalación de mecanismos de saqueo que profundizan las crisis. Es lo que se constata en casos como los de Argentina, Brasil o Paraguay y en lo que podría llegar a ser una victoria neofascista en Venezuela.

BRICS y petróleo

-¿Estados Unidos va por el BRICS?

-Evidentemente sí, y acaba de obtener su primer éxito en Brasil. Pero su mega-estrategia global apunta contra China y Rusia. Ambas potencias han constituido una alianza estratégica de largo alcance que va desplazando a los Estados Unidos de Asia, estableciendo puentes importantes con Africa y América Latina. La intervención de la OTAN en Libia y otras en el resto de Africa así como la ofensiva imperialista en Latinoamérica pretenden entre otras cosas frenar la creciente influencia de China y Rusia. El problema del Imperio es que no tiene qué ofrecer a cambio del mercado chino a países como Brasil o Argentina, solo ofrece promesas de ‘inversiones’ mientras realiza o trata de realizar saqueos.

-Estados Unidos intenta apoderarse de las reservas de petróleo y gas mundiales: Afganistán, Irak, Siria, Libia, Ucrania, Yemen... ¿Venezuela?

-Uno de los temas decisivos de la disputa geopolítica euroasiática es el de la guerra energética donde las reservas de gas y petróleo ocupan un lugar central, el control de esas reservas pero también el del transporte: gasoductos y oleoductos, canales, estrechos y otras posiciones estratégicas. Por ejemplo en Asia, y sobre todo en la zona del Golfo Pérsico y de la Cuenca del Mar Caspio, está algo más del 65% de las reservas petroleras globales. Esa pelea se extiende hacia Africa en Nigeria y Angola y hacia América Latina, donde Venezuela ocupa un lugar decisivo con el 20% de las reservas mundiales de petróleo.

Aunque el precio del petróleo está bajo también es verdad que la producción global de petróleo convencional está planchada desde hace casi una década. La irrupción del petróleo de esquisto de Estados Unidos amplió el volumen extraído pero se trata de recursos limitados que en pocos años más -a comienzos de la próxima década- llegará a su máximo nivel y empezará a declinar. Obviamente el dominio de las principales fuentes energéticas permitiría a los Estados Unidos ponerle un pie en el pescuezo de China y otro en el de Europa y jugar al gato y el ratón con el competidor ruso haciendo subir y bajar los precios según su voluntad. Pero Estados Unidos no está ganando esa guerra: no pudo doblegar a Irán, gran exportador energético, no pudo desestabilizar a Rusia, otro gran productor, haciendo saltar por el aire la convergencia ruso-china, y hasta ahora no ha sometido a Venezuela.

-¿Qué piensa que ocurrirá con China y Rusia en las próximas décadas?

-Tanto China como Rusia pudieron emerger como grandes potencias aprovechando el último gran auge de la economía capitalista global. Rusia como potencia energética-militar y China como potencia industrial. En ambos casos las exportaciones hacia los países ricos fueron los motores de la prosperidad. Pero esa etapa global ha concluido. Los mercados desarrollados se comprimen y los Estados Unidos -liderando a la OTAN- acosa a esas naciones emergentes tratando de capturar grandes reservas de materias primas y quebrar el poderío militar en el caso ruso, y en el caso chino intentando esclavizar a la más grande clase obrera industrial del planeta: 250 millones de trabajadores, y subordinar a ese temible competidor financiero e industrial pero también tecnológico y con cada vez mayor capacidad militar. Liquidar la alianza estratégica ruso-china es el objetivo mayor de Occidente.

Pero por otra parte los capitalismos ruso y chino no están fuera de la crisis global, forman parte de ella, son afectados por sus turbulencias, sus contracciones comerciales. Tratan de desacoplarse parcialmente de la decadencia mundial atrincherándose en el espacio euroasiático. El proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, una gigantesca red de transporte marítimo y terrestre uniendo a los países de la región, constituye una de sus más grandes esperanzas. Lo que muestra la realidad es que no pueden escapar del desorden global, después de todo esas dos naciones protagonizaron en el siglo XX las dos más grandes tentativas de superación del capitalismo. La inviabilidad histórica del nacionalismo burgués en la era del capitalismo globalizado, aunque se trate de grandes países, abre allí la posibilidad de reintentar nuevamente tomar el cielo por asalto”.

El multimillonario negocio que fomenta Macri con la extranjerización de tierras

La flexibilización normativa responde a un pacto con inmobiliarios rurales para que capitales foráneos desembarquen en el centro del país. El agro, en pie de guerra. FAA y diputados preparan amparos.
Por: Leandro Renou | Para Letra P


En diciembre, Macri en familia en la estancia que tiene en la Patagonia el magnate terrateniente britanico Joe Lewis.
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La decisión del presidente Mauricio Macri de eliminar restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros esconde –y nace de- un pacto con agentes inmobiliarios rurales para fomentar el desembarco de inversionistas foráneos en la zona centro del país, la más rica y productiva de la Argentina. Y puso en guardia a productores locales y a legisladores de la oposición, que irán a la Justicia para bloquear la jugada oficial.

La semana pasada, a través del decreto 820, el Gobierno desmanteló los puntos principales de la Ley de Tierras, aprobada a fines de 2011. Con esa decisión, abrió la tranquera para que capitales extranjeros tengan más facilidades para comprar terrenos en Argentina. Pero eso no es todo. Con la nueva normativa se restringen funciones básicas que antes poseía el Registro Nacional de Tierras. Una, en particular, de extrema relevancia: neutraliza su potestad de requerir, previo a la compra de terrenos, el esquema completo de las empresas que pretenden adquirir, los detalles de hasta el último accionista, una facultad que se le había otorgado al organismo con el objetivo de evitar que se hicieran operaciones ocultando a los verdaderos titulares de los inmuebles rurales y, de esa manera, neutralizar transacciones que favorecieran la concentración de estas riquezas en pocas manos. De hecho, el corazón de la Ley 26.737 era, precisamente, el corrimiento de la capa que recubría las cuestiones jurídicas de las sociedades.

Ante este escenario, algunas agrupaciones del agro y legisladores de la oposición empezaron a analizar impugnaciones. Tal es el caso del diputado del FPV Martín Doñate, que hará una presentación en los próximos días. Pero lo más duro vino por el lado del titular de Federación Agraria (FAA), Omar Príncipe. Se preguntó “quién asesora al Presidente y qué intereses están detrás de este decreto mediante el cual se avanza contra los pequeños productores que todavía esperan la reglamentación de la Ley de Agricultura Familiar”. Y agregó que “una semana antes del Bicentenario de la Independencia, el peor homenaje a nuestros próceres es el de entregar los recursos naturales y favorecer la concentración”.

Esta posición no carece de lógica si se observan las características de la propiedad de la tierra en manos foráneas, que en una parte refleja arquitecturas armadas especialmente para obtener beneficios, ocultar accionistas y radicar compañías tenedoras en el exterior.

Según los datos del último relevamiento de tierras rurales, del año 2013, hay un total de 16.253.279 hectáreas (6,09% de la superficie total) en manos de extranjeros, más de un millón de las cuales corresponden a empresas radicadas en paraísos fiscales. Antigua y Barbuda, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Luxemburgo, Emiratos Árabes Unidos, Andorra, Liechtenstein y la República Oriental del Uruguay cobijan compañías que en Argentina poseen 1.113.654,85 hectáreas. Medido en términos comparativos, esa porción en guaridas fiscales es igual a 55 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. En el país vecino hay compañías que poseen 737.000 del total de hectáreas en guaridas fiscales, seguido por Luxemburgo, con 210.000.

A LAS ESCONDIDAS. Técnicamente, la extranjerización de la tierra puede provenir de la compra por parte de extranjeros o bien por la “nacionalidad” que tiene la compañía que es titular de esas tierras. Este último es el caso de las hectáreas en paraísos fiscales, muchas de las cuales son propiedad de dueños argentinos que registraron la sociedad fronteras afuera. Hay ejemplos paradigmáticos: la sociedad Goyaike Sacif está inscripta en Uruguay y en la Argentina es propietaria de 200.000 hectáreas en la provincia de Buenos Aires. La firma, dedicada a la agricultura y a la ganadería, tiene un representante legal en los campos locales, pero los accionistas y verdaderos dueños de la firma son Gregorio Pérez Companc y buena parte de su familia.

Como este caso hay muchos. Por ejemplo, firmas que tienen dos sociedades propietarias, una con el 98% de las acciones y otra con el 2%. Pero esas dos sociedades son contraladas al 100% por una sociedad C que ahora quedará excluida de presentar información al Estado. Ergo, se generará un escenario de especulación con venta de acciones oculto de los controles, que una vez más apunta a esconder a los dueños de la tierra.

Para acceder a estos datos, el Registro de Tierras recabó información de Catastro, Registro de la Propiedad Inmueble y el de las Personas Jurídicas de todas las provincias del país y cruzó eso con información de AFIP y la Inspección General de Justicia (IGJ). Un esquema que era casi único para monitorear datos, sólo alcanzable por los controles de la Comisión Nacional de Valores (CNV) a las firmas que van a cotizar al Mercado de Capitales.

FRIENDLY. Una de las excusas que blandió el Gobierno a la hora de modificar la normativa fue la necesidad de un sistema más amable para la atracción de inversiones. La estadística del Registro de Tierras muestra que, lejos de espantar al capital, con la ley vieja se aprobó el 93,6% de los 186 trámites de pedido de operaciones y fueron rechazados, en los tres años posteriores a la sanción de la norma, sólo 12 certificados presentados.

¿Para qué se cambió entonces la columna vertebral de la Ley de Tierras? Los que vienen trabajando cerca del Gobierno de Cambiemos desde la campaña presidencial aseguran que Mauricio Macri tiene la obsesión de dinamizar la venta de tierras en la zona núcleo (norte de  Buenos Aires y sur de Córdoba y Santa Fe), área que es la más baja en materia de extranjerización y la más rica en condiciones de clima y de cosecha, sobre todo soja. A estos fines, se ha eliminado el límite de mil hectáreas por propietario. Este punto en particular es lo que denuncian la FAA y sus ramificaciones. No habiendo aún un pronunciamiento de la Mesa de Enlace, hoy diluida políticamente.

Las negociaciones por la ley muestran por qué tomó estas características. Ni bien desembarcó en el Registro de Tierras con el cambio de gobierno, Cristina Brunet tuvo una reunión llamativa con la Cámara Argentina de Inmobiliarios Rurales (CAIR). Realizada en marzo y difundida por la propia ex comunera y referente de la línea michetista porteña en su cuenta de Facebook, en la misma se analizó la coyuntura. Además, los inmobiliarios hicieron aportes para abrir el grifo al ingreso de capitales a la zona centro. A pesar de todo, la CAIR fue un paso más allá en las últimas horas, cuando consideró que, si bien los cambios ayudan, “no son suficientes”.

LAS PROVINCIAS MÁS COLONIZADAS. Uno de los problemas que tiene la extranjerización de la tierra es que, según el Registro, sólo 964 personas jurídicas tienen casi 13 millones de hectáreas, mientras que cerca de 17 millones de personas físicas poseen sólo 3 millones y medio. Ergo, mucha tierra en muy pocas manos. Si se mide la extranjerización por provincias, Santa Cruz y Misiones tienen el 10,84% y el 13,88%, respectivamente, de su territorio en manos foráneas, seguidas por San Juan, con algo más del 10%, y Corrientes, con más del 13%. Los campos del sur son, además, una de las mayores preocupaciones, considerando la potencialidad de recursos naturales existentes.

@leandrorenou

Por el estancamiento fiscal y la recesión, la recaudación sube 20% menos que la inflación.

Cayeron 52% los ingresos por retenciones a las exportaciones

Por el estancamiento fiscal y la recesión, la recaudación sube 20% menos que la inflación

05.07.16. La recaudación creció en junio un 24%, 20 puntos menos que la inflación interanual registrada oficialmente en la Ciudad de Buenos Aires. Para algunos economistas, la brecha entre ingresos y el crecimiento de los precios revela una recesión de hasta 2,5%, mientras que el diagnóstico hecho por AFIP fue que el resultado de la recaudación del mes pasado fue producto del “estancamiento” y de una baja en el consumo.
 
Mariano Boettner

mboettner@diariobae.com

Los ingresos tributarios de junio alcanzaron un nuevo valor récord nominal de $ 174.596 millones. Con estos ingresos, el primer semestre del año superó los $ 930.970 millones, un 29% más que entre enero y junio del año pasado.

 Para Martín Polo, economista jefe de Analytica, los resultados de la recaudación de junio “marcan claramente una economía estancada, con una recesión de entre 2 y 2,5%. Para el consumo se mantiene una contracción parecida a la de mayo. Para el fisco la dificultad va a estar determinada no tanto por la recaudación sino también por el nivel de evolución del gasto público”, explicó a BAE Negocios.


La baja “real” de recaudación en comparación con la inflación es un síntoma de las modificaciones tributarias en impuestos como Ganancias y retenciones a las exportaciones, según Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica. “En un contexto en el que bajó la presión tributaria, es un desafío para el Gobierno bajar el déficit fiscal. La baja recaudación es reflejo de un proceso recesivo”. No obstante, para Castiñeira, no será necesario para el Gobierno tener que revisar la meta de reducción de déficit fiscal: “para este año no sólo hay chances de que cumpla la meta de 4,8% del PBI sino que incluso sea menor, porque en este año el blanqueo va a representar un ingreso que compensará los gastos. Ahora bien, 2017 será otro cantar”.



Por su parte, el ex director del Banco Central Arnaldo Bocco, afirmó ante este diario que “si bien se muestra una baja en el consumo, solamente tiene en cuenta el formal, el consumo en negro seguramente haya bajado mucho más”, y consideró que “no hay forma así de que el Gobierno logre bajar el déficit fiscal si no es financiándolo con deuda”.



Según cálculos privados, el estado de los ingresos tributarios muestran una recesión de hasta 2,5%



Ayer durante la presentación de los números de la recaudación, el titular de la AFIP, Alberto Abad, dijo que en junio los ingresos por IVA, Seguridad Social, e Impuesto al Cheque “tuvieron una evolución razonable”. En tanto, la percepción por el Impuesto a las Ganancia y los Derechos a la Exportación “mostraron los cambios” registrados en la orientación de la política tributaria instrumentados durante el primer semestre del año, dijo el funcionario.



Abad reconoció también que durante junio “la actividad está ‘flat’ (planchada) y el consumo cayó un poco” lo que no ayudó a mejorar los niveles de recaudación del mes, unido a una merma del 80% en las exportaciones de poroto de Soja, 50% en Aceites, y 44% en Pellets. En este marco, el cobro del IVA aumentó 40% para sumar algo más de $ 47.800 millones, con alza del 38% en el IVA Impositivo, es decir, el que se tributa a nivel interno, y de casi el 42% en el Aduanero.
¿Pobreza cero?

 La pobreza aumentó desde diciembre, según estudios de distintos centros de estadísticas, a un nivel de entre el 30 y el 35 por ciento. En un primer momento, durante el verano, como consecuencia de la abrupta suba de precios por la devaluación. 

Pero en el segundo trimestre, el incremento fue principalmente por el tarifazo. Solo en el Gran Buenos Aires hay entre 1,5 y 2 millones de pobres nuevos, mientras que la cifra a nivel nacional es superior al doble.

El primer salto, que se evidenció desde fines de noviembre hasta marzo, tuvo que ver con la fuerte suba en el precio de los alimentos, variable que pesa mucho en la canasta de quienes tienen los menores ingresos. Fue, por eso, también en ese período en el que se observó un aumento de la indigencia, que en la mayoría de los estudios, como en el que hizo el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) junto al Instituto de Economía Popular (INDEP), subió del 5% al 7 por ciento.

En el informe de estos analistas, publicado por estos días, se vio que la pobreza para GBA desde fines del año pasado subió desde un 24,4% al 31,42% en marzo (un 7% más) y luego al 33,25%, casi un 10% más. Esto, según los investigadores Hernán Letcher y Eva Sacco, significa una suba de 1,7 millones de pobres solo en el área metropolitana.

Algo similar encontró el instituto Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Según este centro, la pobreza en GBA subió del 22% al 35,5% (indigencia pasó de 5,9% al 7,7%). Esto fue porque el porcentaje de pobres pasó de 23,8% al 38,2% en el conurbano (indigencia del 6,8% al 9%), mientras que subió del 12,6% al 21,8% en la Capital Federal, con un incremento de la indigencia del 1,1% al 1,4 por ciento.

Estos guarismos, de medirse en todo el país, significaría que desde que asumió Mauricio Macri en la Rosada habrían entre 4,5 y 5 millones nuevos de pobres, según estimó el investigador de Gino Germani, Eduardo Chavez Molina.

También la Universidad Católica Argentina (UCA), que a través de su Observatorio de la Deuda Social mide pobreza hace años, estimó que la misma está cercana al 35% por estos días. Es que la casa de estudios había calculado que entre noviembre y marzo se habían creado 1,4 millones de pobres y, según dijo el investigador Agustín Salvia, el tarifazo tuvo un impacto importante en los deciles de la población con menores ingresos.

Además, para Salvia el alcance de la tarifa social es limitado. Por otro lado, para el economista también compensó, en parte, la suba en las jubilaciones, las paritarias y la actualización de las asignaciones.

Otro grupo de estudios que calculó una suba importante en los guarismos fue el Centro Scalabrini Ortiz, que durante el kirchnerismo encontró que el porcentaje de necesitados era más bajo que el resto (cercano al 14%) y que ahora es más cercano al 19 por ciento.

Los números “duros” pronostican un segundo semestre difícil.

Por Antonio Muñiz

El gobierno de Macri está entrando en su ansiado segundo semestre. Sin embargo las expectativas desmesuradas del macrismo parecen contrastar con la dura realidad que se ve venir.
 
La inflación supera ampliamente los pronósticos y estaría llegando al 45 % anual. La inflación más alta desde el 2001. Pero quizás lo más preocupante  es que estamos en un proceso de recesión, producto de las “políticas anti inflacionarias”, pero con alta inflación (stanflacion).  El peor de los escenarios para la ortodoxia neoliberal.

Negociación paritaria con salarios  en baja, retraso de las jubilaciones, una brutal  transferencia de ingresos de los sectores populares hacia los sectores más concentrados, a partir de una devaluación del 50 % y sobre todo la quita de retenciones al sector agropecuario. Esto hizo que se   dispararan los precios internos, sobre todo el  de los alimentos.

En ese combo, ya  por si traumático para los sectores medios y populares, iniciaron un “sinceramiento” de las tarifas  de los servicios públicos. En una serie de torpezas, falta de planificación e insensibilidad social aplicaron un brutal saqueo al bolsillo de los argentinos para beneficiar a las empresas del sector. En este caso el mazazo fue duro para los consumos domiciliarios pero más grave fue porque afecto seriamente la viabilidad de muchas industrias pymes, con aumentos del 600 a 2000 %. Después de marchas y contramarchas pactaron una reducción de la tarifa del gas, pero igualmente hace que muchas industrias y comercios sean inviables con esos costos de la energía.

La política de despidos, iniciada por la cesantía  de empleados del estado y rápidamente imitado por el sector privado, alcanzo un pico, hasta la fecha, de 350.000 despidos en el sector formal y se estima que es más de un millón de trabajadores  informales o en “negro”.

Todo este coctel de medidas y decisiones económicas y políticas produjeron un achicamiento del mercado interno, una reducción de las actividades económicas muy fuerte en el sector comercio y en las pymes. El pronóstico para este semestre es que el  consumo seguirá una tendencia declinante, con mayor o menor aceleración, dependiendo de la pérdida de puestos de trabajo.

Lamentablemente para el equipo económico el escenario internacional se complica. Brasil ha entrado en una crisis política de difícil pronóstico, que hace profundizar  la crisis económica financiera en que esta desde hace más de tres años, como consecuencia de las políticas ortodoxas que venía aplicando Dilma Russef. El excedente de la producción industrial  brasileña está entrando en el mercado argentino y se prevé una mayor ofensiva comercial  de los empresarios brasileños para colocar su producción durante el segundo semestre. A su vez las exportaciones argentinas hacia el Mercosur  han ido cayendo, sobre todo el sector auto partes. La crisis del sector automotriz es profunda y aumenta la caída de todo el sector industrial.

Según datos de la consultora económica FIEL, el Índice de Producción Industrial,  a  mayo  la comparación interanual marca una reducción del 3,6%.

Los sectores más afectados con  claros retrocesos son la del Petróleo Procesado (‐4,7%) y siguiendo con Minerales No Metálicos (‐4,9%), Metalmecánica (‐7%), Cigarrillos (‐9,2%) y la producción siderúrgica (‐10,9%). La industria automotriz continúa siendo el sector con mayor caída de la producción, acumulando 12,4% en los primeros cinco meses.

El estudio muestra que la producción de Bienes de Uso Intermedio muestra un ligero retroceso (‐0,2%) en los primeros cinco meses del año, al tiempo que la de Bienes de Capital cae 3,7% en el periodo. Finalmente, la producción de Bienes de Consumo Durable lideraran la contracción de la actividad al reducirse en la comparación interanual 10.9%.

La economía mundial  sigue estando en recesión, China no recupera sus índices de crecimiento d antaño.   Europa sigue en el ajuste, pero con la salida de Gran Bretaña  del Mercado común, es probable que se agudicen los problemas económicos pero que además están generando cambios políticos en el interior de los países. El avance de los partidos de ultra derecha no es un buen signo para el mundo ni para la economía argentina.  EEUU es la única economía que se recupera, pero el avance de Donald  Trump en las presidenciales pone un manto de dudas a cuanto al futuro de ese país.

El manual del economista neoliberal.

El  gobierno de Mauricio Macri está aplicando políticas económicas  “de manual”  de la ortodoxia económica.  Bajar la inflación como sea, aunque tengan que generar una brutal recesión, altas tasas de interés, bicicleta financiera, aumento de las tarifas, baja de salarios, abrir importaciones de bienes de consumo, para bajar precios internos, fuerte endeudamiento externo, etc.

Nada nuevo bajo el sol, un plan de ajuste ortodoxo, aunque pareciera que con escaso nivel técnico y político.  El conjunto del plan económico pareciera que carece de visión estratégica y táctica, ni tampoco de un diagnóstico preciso de la situación de la economía argentina heredada y menos una visión correcta de cuál es la situación de la economía mundial.

La falta de una visión correcta de los problemas que tenía la economía argentina a diciembre, los llevo a generar una crisis donde no la había. A tomar medidas que desencadenaron nuevos problemas, y más graves,  y no solucionaron los viejos.

La visión ideologizada del mundo los lleva a esperar soluciones del exterior, como fuertes inversiones o aumentos del comercio exterior en un mercado que se cierra y donde lo flujos de capital vuelven a los países centrales en búsqueda de seguridad.

Los únicas inversiones que están viniendo son capitales golondrinas, en busca de ganancias rápidas en el mercado financiero a tasas del  30/40 % anual. Una tasa que hace inviable cualquier esquema productivo. Pero que genera una “burbuja” financiera de difícil pronóstico, cuando los inversores quieran cobrar sus intereses, y convertirlos nuevamente en dólares y volverlos a sus casas matrices. La historia económica argentina nos muestra que cuando esto sucede genera una situación de caos y crisis muy profunda.

Seguramente 2016 va  a ser un año perdido en lo económico.  Aunque  es probable que baje algo la inflación, producto de la recesión y cuando ingresen importaciones baratas, el proceso de endeudamiento permita retomar alguna obra pública y los salarios recuperen algo del poder adquisitivo perdido.

Las expectativas del equipo económico están basadas, que en el corto plazo,   a una lluvia de inversiones (internas y externas) que permitan relanzar la economía

A contramano de la gestión anterior que impulsaba la economía a partir del aumento de la demanda interna, sería la inversión esta vez el motor. Como decíamos más arriba, es una expectativa del manual neoliberal, que pocas veces ha tenido éxito en la economía moderna.  Más bien lo contrario: no hay inversiones en un mercado en recesión y con caída muy fuerte del consumo.

Las críticas a las limitaciones del programa económico, también provienen de la ortodoxia ultra liberal, que cuestiona, con razón, muchas inconsistencias pero que en el fondo están pidiendo un ajuste mayor y más brutal. Algo inviable, dada la situación de precariedad política del actual gobierno.

De no cambiar la orientación económica, algo que no va a ocurrir dado la ceguera ideológica del Presidente Macri, el resto del año será de recesión con inflación. Aunque esta pueda bajar algunos dígitos, seguirá siendo alta. Esta estanflación puede ser un cuello de botella muy difícil de superar, no solo durante 2016 sino también durante 2017.

Los costos del programa económico:

Ya durante el primer semestre se  generó un profundo daño en la estructura  económica productiva

Los sectores más dañados fueron y seguirán siendo los pequeños y medianos comercios de barrio, las pymes,  sobre todo aquellas que puedan sufrir la competencia de productos importados,  trabajadores  informales o por cuenta propia, los trabajadores en gral y sobre todo los jubilados y pensionados. Estos últimos, a pesar de las promesas del presidente, serán los más perjudicados como lo fueron durante la década del noventa.

La estanflación  genera mucho daño en el tejido económico social y mayor será el daño cuanto más dure en el tiempo. Esta situación, generada adrede, por la ortodoxia liberal y la lógica de beneficiar a los sectores  más ricos de la sociedad, tenía como objetivos  devaluar  para equilibrar el sector externo y recuperar competitividad  internacional para poder exportar más, A su vez se buscaba equilibrar  el déficit fiscal, para con ello, según la teorías liberales, contener la inflación.

Comenzando el segundo semestre el horizonte parece más brumoso que lo esperado. La realidad muestra indicios serios de problemas de alimentación y de cobertura de los gastos elementales en muchos barrios populares, sumados a un gran endeudamiento, con elevados índices de desempleo, desinversión, inflación y déficit fiscal, crisis de las economías regionales, perdida de competividad y un dólar que según algunos sectores ya está atrasado, en los valores de diciembre.

Un escenario preocupante.

11 de marzo de 1973- Campora al gobierno - Peron al poder




Universidad y Liberación Nacional. Un estudio de la Universidad de Buenos Aires durante las tres gestiones peronistas: 1946-1952, 1952-1955 y 1973-1975. Puede descargar el libro completo desde el enlace de eSnips, pdf 3,70 MB]

Por Aritz e Iciar Recalde
Dada la necesidad de enfrentar las elecciones, se abriría dentro del peronismo un complejo debate en torno a qué sectores del Movimiento serían los abanderados en la conducción del nuevo armado electoral para 1973. La disputa se daría principalmente entre los siguientes actores: -entre el sindicalismo tradicional, a veces "demasiado autonomista" según Perón, pero pilar de la organización obrera y de la masividad del peronismo; -entre los políticos del partido, que desde 1955, estaría conformado por los actores menos devotos de la lucha dentro del frente nacional por el regreso del líder; -entre la juventud de la Tendencia, el sector más dinámico en términos de movilizaciones callejeras de la sociedad argentina entrada la década de 1970.

Hacia 1973 y bajo la mirada absorta de Lanusse, a la hora de elegir entre los tres actores mencionados, el armado político de Perón dispararía por izquierda: marcando un enfrentamiento con Lanusse y a diferencia de las propuestas del sindicalismo de la CGT que tenía a Cafiero como candidato, Perón nombraría a Cámpora en lugar de Paladino, como conductor del partido y responsable de estimular el proceso que se abría en la Argentina. La designación de Cámpora, tal como quedaría expresado en la nómina de los ministros y funcionarios de gobierno, no sería y pese a las relaciones del Tío con la izquierda, un gobierno de la Tendencia. Por el contrario, Cámpora nunca desconocería las órdenes de Perón, como si lo intentaría más tarde Montoneros. Pese al perfil de Cámpora, caracterizado por ser el dirigente más cercano a la Tendencia entre el abanico político antes mencionado, el armado de candidaturas contaría con funcionarios de las distintas expresiones del frente nacional, incluidos los personajes confesos de la derecha, tales como Osinde, consejero militar de Perón y responsable en parte de la organización de la masacre de Ezeiza. El "Tío", sería el delegado de Perón y a su vez, un referente fundamental de la Tendencia, moviendo el péndulo dentro de la conducción del movimiento nacional hacia la juventud y la izquierda peronista, pero no sólo eso. La señal sería clara por parte de Perón respecto del gobierno militar: intransigencia ante las propuestas de los promotores del GAN. La posibilidad de Lanusse de interferir en los debates del perfil del nuevo proceso, contenidas sus intenciones de ser candidato de gobierno, se reducirían ante el correr del tiempo y el crecimiento de la violencia callejera y militar de las Formaciones Especiales. En este marco, Cámpora ocuparía el sillón presidencial y desplazaría el lugar del candidato de los sindicatos y futuro gobernador de la provincia de Buenos Aires después de la dictadura de 1976, Antonio Cafiero. Asimismo, en el Comando Superior del Peronismo, Perón nombraría al hermano de Fernando Abal Medina, líder Montonero asesinado por la dictadura en William Morris: Juan Manuel Abal Medina sería el nuevo representante del Consejo, acentuando la disputa del General respecto de las intenciones del gobierno militar. El fantasma de la guerrilla de las FAR, FAP, Montoneros, ERP y Descamisados recorrería las calles, las comisarías, las fábricas y los gabinetes militares y Perón, lejos de desautorizarla, sonreiría y esperaría mientras se agitaban las banderas de la juventud combatiente. Con este dejar hacer a las Formaciones Especiales, Perón mostraría que no estaba dispuesto a ceder fácilmente a Lanusse las reglas y los términos de su regreso al poder. Abal Medina sería el responsable de garantizar el armado político que llevaría a Oscar Bidegain a la candidatura en la provincia de Buenos Aires, en lugar de la ambición de Manuel Anchorena y del sindicalista de la UOM, Luis Guerrero, víctima de un intento de asesinato por parte de Montoneros y personaje ligado a la derecha del Movimiento. El representante del Consejo promovería además, las aspiraciones de Cepernic en Santa Cruz, de Ragone en Salta, de Martínez Baca en Mendoza y de Atilio López en Córdoba, todos con buenas relaciones con la Tendencia.


Historias de Nuestra Historia (solo audio) - Cámpora Presidente

El tercer peronismo ensillaba a la historia y la subía por izquierda y más tarde, trágicamente, la bajaría por derecha entrado el año 1975. Perón, además de auspiciar la acción de las Formaciones Especiales, ampliaría el frente político más allá del peronismo y con eso, pondría definitivamente en jaque al lanussismo. Inicialmente, llegaría a un acuerdo con sectores de la burguesía industrial: en abril de 1971, José Bel Gelbard y José Rucci establecerían un acuerdo entre la CGT y la CGE, anticipándose al futuro Pacto Social.

Luego, le llegaría el turno a los partidos políticos de la oposición: con posterioridad a la llegada de Perón al país en 1972, el General convocaría al sindicalismo nacional y a los partidos políticos al restaurante Nino, donde concurrirían políticos de la talla de Balbín. A esta invitación no concurrirían el Partido Comunista, el Partido Socialista, ni Manrique, pero si los representantes del resto del espectro político nacional. Anteriormente, Perón se reuniría con Frondizi en Puerta de Hierro.

El gobierno militar encontraría cada vez más adversarios dentro de la política nacional y sus posibilidades de negociación con Perón, se desvanecerían. El 17 de octubre de 1972, la Junta de Comandantes en Jefe en ejercicio del poder político presidida por el teniente general Lanusse, promulgaría la Ley Nº 19.805, por la cual se convocaba a elecciones nacionales con el objeto de integrar el próximo gobierno constitucional de la Argentina, para el día 23 de marzo de 1973. Tras el exilio de 17 años y dos días, Perón lograría retornar al país el día 16 de noviembre de 1972 para desarrollar el armado electoral y dar la organización y el respaldo a los candidatos para las elecciones venideras. El 5 de diciembre Perón convocaría a la mayoría de los partidos y agrupaciones políticas -CGT, CGE, las 62 Organizaciones y algunas agrupaciones del interior-para conformar el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación Nacional). Pocos días después renunciaría a su candidatura presidencial y sería proclamada por el Congreso Nacional del Justicialismo, la fórmula Héctor Cámpora-Vicente Solano Lima. El FREJULI estaría compuesto, a diferencia de la estructura del Movimiento Justicialista histórico, por la representación oficial del 25 % de la Rama Juvenil, que completaría el armado junto a las Ramas Femenina, Política y Sindical. El panorama eleccionario para enero de 1973, vencido el plazo legal para la presentación de listas de candidatos a los cargos electivos de presidente y vicepresidente de la nación, quedaría oficializado y junto a él el regreso de las masas a la política de gobierno.


25 de mayo de 1973 - Asunción de la fórmula Cámpora-  Solano Lima

Tras las multitudinarias elecciones del 11 de Marzo de 1973, en las que participan 14.065.472 electores, la fórmula Héctor Cámpora-Vicente Solano Lima obtiene casi el 50 por ciento de los votos contra el 21 por ciento de Balbín (UCR) y el 15 por ciento de Manrique (APF). La UCR declarará que, dadas las cifras, no tiene sentido hacer un ballotage a nivel nacional(251). Éste se realizará, en cambio, en la Capital Federal y en catorce distritos del interior del país donde ningún candidato obtendría el porcentaje indicado por la ley. De esta manera, el radicalismo se impondrá únicamente en la Capital, donde su candidato a senador será el futuro presidente argentino de la tercera década infame en Argentina , Fernando de la Rúa, que derrotará a Marcelo Sánchez Sorondo del FREJULI. En un acto que contaría con la presencia de los presidentes de Chile, Salvador Allende, y de Cuba, Osvaldo Dorticós, junto a más de un millón de peronistas en Plaza de Mayo, Plaza Congreso y en los alrededores de la casa de gobierno, asumiría el presidente Cámpora luego de años de lucha y resistencia del pueblo argentino. El reloj de la historia no podría ser atrasado y la nación inaugurada en el año 1945 ingresaba nuevamente bajo el ocaso cultural del coloniaje de un régimen que crujía tras años de batallas, trincheras, humo, muertos y perseguidos y que parecía, caería definitivamente en desgracia. Las masas tendrían su nuevo 17 de octubre, pero como veremos, la posibilidad de garantizar el programa popular sería más compleja que antes y en poco tiempo, los sueños de los argentinos despertarían con una dictadura sangrienta. De los catorce distritos del interior donde debió recurrirse al ballotage, el FREJULI triunfó en doce; en Neuquén y en Santiago del Estero, la victoria correspondió a Sapag y al peronismo disidente de Carlos Juárez, respectivamente. La APR (Alianza Popular Revolucionaria), cuarto partido en importancia en las elecciones, apoyó públicamente al FREJULI.

Retomando la argumentación en torno a las elecciones, el 22 de mayo de 1973 la Junta de Comandantes en Jefe y el Ministro del Interior, firmarían la ley por la cual se derogaría el estado de sitio en nuestro país y el 25 de mayo, el Presidente Lanusse entregaría las insignias del poder a Cámpora en medio de una enorme movilización popular que abucheaba a los gobernantes salientes y, luego, por la noche, rodearía la cárcel de Villa Devoto, logrando la salida de numerosos detenidos políticos que en los años de proscripción del peronismo se habían multiplicado enormemente. Los nuevos ministros de la naciente gestión camporista, conformarían un gabinete más bien heterogéneo que trataría de mantener algún tipo de equilibrio entre los distintos sectores peronistas en pugna: como Ministro de trabajo fue designado Ricardo Otero, secretario de la UOM Capital y vandorista histórico; en Defensa y Justicia serían electos dos peronistas tradicionales, Ángel Robledo y Antonio Benítez; en Educación, Jorge Taiana, que venía del tronco del peronismo tradicional pero que mantenía buena relación con los sectores combativos de la Juventud Peronista (Puiggrós, un dirigente ligado a Montoneros, sería el rector interventor en la UBA). 

Por su parte, como Ministro del Interior se designaría a Esteban Righi y como Ministro de Relaciones Exteriores y Culto a Juan Carlos Puig, ambos camporistas y posibles aliados de la izquierda peronista. En Economía, sería designado José Ber Gelbard, antiguo delegado de la CGE, representante del empresariado nacional y hombre cercano al Partido Comunista y al bloque soviético mundial. Por su parte, el Ministerio de Bienestar Social sería ocupado por López Rega, encarnación de la fracción más reaccionaria del movimiento peronista, que sería nombrado directamente por Perón. 

En el terreno legislativo, la Tendencia contaría con ocho legisladores sobre una cámara de Diputados compuestas por 145 representantes del FREJULI: Armando Croatto, Santiago Díaz Ortiz, Jorge Glellel, Aníbal Iturrieta, Carlos Kunkel, Diego Muñiz Barreto, Roberto Vidaña y Rodolfo Vittar. Se calculaba que los funcionarios de la Tendencia en los gobiernos provinciales y las legislaturas locales llegarían a cincuenta; además, estaban ligados a las gobernaciones de Oscar Bidegain en Buenos Aires, a Alberto Martínez Baca en Mendoza, a Jorge Cepernic en Santa Cruz, a Miguel Ragone en Salta y a Ricardo Obregón Cano en Córdoba(252). 

La breve gestión camporista -comprendida entre el 25 de mayo y el 13 de julio de 1973, fecha en que Cámpora y Vicente Solano Lima presentan sus renuncias para facilitar el acceso al gobierno a Perón como candidato del Movimiento Nacional Justicialista-, llevó adelante una serie de medidas que fueron radicalmente importantes en términos políticos y sociales, en el marco de un proyecto de reconstrucción nacional que tendrán cierta continuidad durante la breve gestión de Perón. En materia de legislación, por ejemplo, Esteban Righi desde el Ministerio del Interior promovería la promulgación de las leyes Nº 20.508, 20.509 y 20.510 que establecían la amnistía, derogaban las leyes represivas y suprimían el denominado fuero antisubversivo. Se firmaría el Decreto Nº 11 de indulto, por expresa disposición de Cámpora, que alcanzaría a 371 presos políticos. También, por intermedio del Ministro del Interior, se suprimía el funcionamiento del Departamento de Informaciones Antidemocráticas (DIPA), destruyendo todo el material allí archivado. Se firmarían los Decretos Nº 503 y 504, que anulaban las disposiciones dictadas en 1955 que privaban a Perón del uso de uniforme militar, del grado correspondiente y de la baja en el Ejército. Con respecto a la política internacional, en este período y por intermedio del Ministro Juan Carlos Puig y su secretario, Jorge Alberto Vázquez, se reanudarían las relaciones diplomáticas entre Argentina y Cuba, que se hallaban suspendidas desde febrero de 1962 cuando Cuba fue separada de la OEA.

Además, se establecerían relaciones diplomáticas con la República Democrática Alemana, Vietnam y Corea del Norte, continuando la política exterior del segundo gobierno peronista interrumpida en 1955 y base para la consolidación de la tercera posición. En materia económica, se intentaría saldar la interna entre las distintas vertientes del Movimiento y el 6 de junio se firmaría el Pacto Social, que fijaría un aumento masivo de salarios de un 15 % y se congelarían los precios en el marco de la suspensión de las paritarias por dos años, dejando como saldo que los trabajadores pasaran a apropiarse del 35% de la renta nacional en mayo de 1973, al 48% con posterioridad al acuerdo. En este marco, se anunciaría además un plan de viviendas. Se congelaban los precios de los artículos esenciales y se intervenían mercados públicos y privados a la vez que se dictaban normas para industriales y fraccionadores. Una de las primeras medidas a tomar, sería la regulación del mercado de carnes para asegurar el abastecimiento interno. A su vez, se anularían algunos beneficios de promoción industrial a empresas extranjeras y se negarían los permisos de importación solicitados para la construcción del Hotel Sheraton. Se intervendrían las empresas del Estado, YCF, YPF, OSN, Gas, Correos y Teléfonos, Ferrocarriles y Subterráneos, Elma y Administración General de Puertos; se dictaminaría que no se computaran las inasistencias de los maestros, se aumentarían los impuestos al patrimonio neto, se concederían exenciones de impuestos para la fabricación de calzado y textiles, se suspenderían los juicios de desalojo en los arrendamientos rurales, etc.

Las entidades empresarias, mediante declaración pública y por lo menos por un tiempo, darían su respaldo al Pacto Social. Además, se comenzaba a gestionar el proyecto de los planes trienales. Esta tregua entre los empresarios, los sindicalistas y la juventud alineada en la Tendencia, duraría poco y tras la muerte de Perón, se fragmentaría e iniciaría una violenta lucha por el poder y la conducción del frente popular. Siguiendo en el plano económico y tras la renuncia de Cámpora, el breve intervalo de Lastiri en el poder y durante la gestión de Perón, el '73 continúo siendo un año de reformas fundamentales para la soberanía de la Argentina. Se sancionó la ley de renacionalización de los depósitos bancarios y otra de regionalización de los bancos de la nación. Se renacionalizaron el Banco Argentino de Comercio (Chase Maniatan, NY), el Banco Argentino del Atlántico S.A., el Banco Francés del Río de La Plata (Morgan, NY), Mar del Plata (City, NY) y las sucursales de Córdoba y de Rosario del Banco Santander S.A.(254). Se resolvió prohibir los embarques de trigo, harina y trigo para semilla, correspondientes a operaciones concertadas en las gestiones militares con países extranjeros frente al desabastecimiento para el consumo interno. El 6 de agosto se otorgaría a Cuba un crédito por 200 millones de dólares -gran parte de ellos gestionados por intermedio del Banco Comercial de La Plata liderado por David Graiver-y se autorizaría a empresas argentinas a exportar autos a ese país, lo cual le permitiría a la isla romper el bloqueo norteamericano y adquirir maquinaria liviana y automotores fabricados en nuestro territorio. En un intento del Justicialismo por reforzar el frente externo en el marco de una clara avanzada del imperialismo a nivel latinoamericano, a partir de lo que serían las dictaduras en Chile, Uruguay y Brasil, Argentina se presentaría como candidata al Movimiento de Países No Alineados con sede en Argel.

Las primeras dificultades del frente nacional durante el tercer gobierno peronista


Revista El Descamisado Nº 2, 29 de mayo 1973. Clic para descargar.

Luego de 17 años, un candidato peronista sería el responsable de llevar las riendas de la política nacional. Ahora bien, el peronismo de 1970 ya no era el mismo del 1945, tal como lo había pronosticado Cooke en la década anterior. Este esquema de frente nacional tendría entre sus actores a los obreros, a la CGE y a la juventud del "Luche y vuelve" que llegado el año 1973, tendería a centralizarse en Montoneros. Ni las FFAA, ni la Iglesia serían parte del nuevo diseño de gobierno. Dentro de la CGE, factor que a la larga sería contraproducente, ingresaría además el capital transnacional con la UIA. Participarían en el acuerdo también, sectores anteriormente comprometidos con la Libertadora: fracciones de la UCR que hacia 1973 y tras los acuerdos con Perón, abandonarían por lo menos por un tiempo, su posición antipopular y apoyarían la presentación a elecciones del FREJULI, convirtiéndose en fiscalizadores de la posibilidad del acto y del triunfo peronista. No sólo los actores políticos del frente nacional habían cambiado, sino que además, las condiciones materiales del tercer peronismo eran otras: las divisas de posguerra eran cosa del pasado y toda posibilidad de implementar una política industrial, nacionalista y popular dependería ahora, de un acuerdo político entre la CGT y la CGE. El Pacto Social sería el tratado a través del cual, el movimiento nacional debería enfrentar el programa del capital trasnacional, financiero y terrateniente. Las divisas del primer peronismo serían sinónimo de la negociación entre la CGT y CGE del Pacto Social del tercer gobierno. La CGT, en el marco del Pacto tendría en el país a su dirigente y junto a él, el recuerdo de los días de bonanza del primer peronismo; la CGE, en muchos casos a regañadientes, debería pactar con la CGT tras una década de fallidos intentos de disciplinar a la clase obrera. Los terratenientes y el capital industrial y financiero trasnacional, serían los perjudicados del nuevo esquema político del peronismo y con este propósito, por ejemplo, el gobierno redactará la nueva Ley Agraria y se nacionalizarán los depósitos bancarios. En este juego político del GAN, otro de los actores que quedaría en falsa escuadra dentro del frente nacional, sería la juventud y las Formaciones Especiales. El Socialismo Nacional acaudillado por la Tendencia no encontraría lugar en el GAN y por eso, el pacto sería apoyado descontentamente por la juventud, que por un tiempo, estaría a la espera de las señales de Perón para marchar hacia la radicalización de la revolución justicialista.

Las tensiones políticas del movimiento nacional en 1973 se agudizarían, ya que entre otras cuestiones, habían cambiado los actores y el contexto respecto del primer peronismo y tal como lo había expresado Cooke, las alternativas para resolver el conflicto social en Argentina deberían ser otras: la posibilidad de pactar sobre principios similares a los de 1945 que intentó Perón en 1973, duraría el período en que se mantuvo con vida el General, único dirigente capaz de mantener unido el frente nacional. Tras décadas de proscripción, represión e intensa resistencia del Movimiento Nacional Justicialista, éste llegaba nuevamente al poder y junto a él, las banderas de los protagonistas de la lucha popular: la juventud argentina, activistas de los frentes de masas y militantes de las Formaciones Especiales y del Luche y vuelve, que flameaban la consigna del Socialismo Nacional fogueado por Perón desde el exilio; en el mismo cuadro, gran parte de los obreros y de las conducciones de varios sindicatos, elevaban los principios de la justicia social y del peronismo histórico, cercano a la Tercera Posición de la década de 1940. Esta interna del movimiento nacional durante la gestión de Cámpora tendría a los primeros, a la "gloriosa Juventud Peronista", como actor central para el desembarco y el armado político del "Tío" y adquiriría un rol protagónico en la universidad del período, como analizaremos en los capítulos siguientes. [NOTA: descargar el libro completo en pdf].

 La correlación de fuerzas políticas dentro del Movimiento, se modificaría con la llegada de Perón al poder un par de meses después de la victoria de Cámpora. Ahora bien, el conflicto entre la Tendencia y Perón quedaría expresado antes de la llegada del General, en el marco de una reunión entre el líder en el exilio y cuadros de la juventud. Este encuentro estaría augurando lo que sería la ruptura con Montoneros del 1º de mayo de 1974. La famosa reunión se llevaría a cabo en Roma y estaría organizada por sectores de Montoneros y FAR por intermedio de Firmenich, Quieto y Perdía. La "juventud" demandaría al General 300 cargos de gobierno, solicitud que Perón esquivaría y respondería ofreciendo espacios en la administración, pero no en los lugares propuestos por la juventud. 

Perón ofrecía a la juventud el manejo de la política social de la Fundación Eva Perón para ir consolidando el trasvasamiento generacional.255 El viejo General, a diferencia de lo que suponían algunos sectores de la juventud, no estaría dispuesto a compartir la conducción del Movimiento.

Asimismo, las Formaciones Especiales y algunos sectores de la Tendencia, no estarían tampoco dispuestos a abandonar fácilmente la lucha armada y a someterse a los tiempos políticos y a las propuestas programáticas de Perón. Este divorcio de intereses, la diferencia sobre los tiempos políticos y en muchos casos, las marcadas divergencias de puntos de vista entre la juventud y Perón, serían uno de los elementos que llevarían al fracaso del tercer gobierno peronista y a su caída estrepitosa con la muerte de Perón y la llegada de la dictadura de 1976.

El gabinete de Cámpora contenía en su interior la tensión explosiva del movimiento nacional, mantenida en suspenso por lo menos por un tiempo, bajo la firma del Pacto Social.

No habría transcurrido demasiado tiempo del Pacto, específicamente el 20 de junio en Ezeiza, para que estas contradicciones se expresaran fatalmente y evidenciaran la dificultad para sostener la tregua. En estas jornadas, los hombres de López Rega por intermedio de Osinde, ex Jefe de Seguridad del Servicio de Información del Ejército en el período anterior a 1955 y consejero militar de Perón, iniciaría lo que sería el primer gran suceso público de enfrentamiento y por qué no, el paso inicial para el posterior conflicto directo entre la derecha y la izquierda del peronismo. Los embriones de las AAA operarían en Ezeiza y posteriormente serían las fuerzas de choque del lopezreguismo, expresión de la derecha del Movimiento, ligadas según denuncias de Agustín Tosco, a la CIA y a EEUU. La acción de López Rega a lo largo de su gestión de gobierno sería la de desestabilizar toda posibilidad de unidad del frente nacional a través de acciones terroristas de secuestro y asesinato de dirigentes políticos de la Tendencia. La persecución a la Tendencia por parte de la AAA adquirirá supremacía tras la muerte de Perón bajo el gobierno de Isabel Martínez (256).
Opinión . Antonio Muñiz
Los desafíos del momento.
14.12.15. Han pasado apenas pocos días de la asunción del nuevo gobierno. La derecha en el poder se muestra tal cual es. Deja de lado los discursos republicanos y muestra sus dientes: van por todo y no les importa las formas, Quieren todo y van por ello, Tienen claro que es el poder y como se usa.
 
 
Elefantes en un bazar
 Ya mostraron las primeras señales de su avaricia, la quita a las retenciones agropecuarias es una brutal transferencia de recursos del pueblo argentino a un pequeño número de productores y empresas. Que los pagaremos todos con subas de los precios de los alimentos de primera necesidad y menor  recaudación, menos impuestos que estaban destinados a pagar planes sociales, jubilaciones, obras en escuelas, caminos, etc,
Pero todavía falta lo mejor, la mega devaluación, que beneficiara a los mismo agro exportadores y que el resto de los ciudadanos pagaremos sin chistar vía aumento de precios y menores prestaciones por parte del Estado.
Pero van por mas, la prueba piloto es el conflicto de Techint donde la empresa de Paolo Roca pretende crear una “crisis” para reducir salarios y despedir 2000 trabajadores, Ese es el capitalismo salvaje de los 90 que vuelve encaramado en un mensaje de paz y amor. Aquí habrá que ver como actúa el Ministerio de Trabajo, si avala este procedimiento o no, Y además y no menor la conducta de la UOM frente a la patronal. Es en principio un conflicto testigo, que no debe pasar desapercibido, ya que de triunfar la postura de Techint otras empresas andarán el mismo  camino.
Estos días han dejado claro, como decíamos más arriba, que están decididos a avanzar y que no les importan las leyes. No puede haber leyes por encima de la voluntad del presidente, como expreso sin tapujos Oscar Aguad, un dirigente radical de pasado más que dudoso pero fiel servidor de Clarín.
Con esta teoría peligrosa, casi monárquica, donde la autoridad presidencial está por encima de las normas y leyes que dicta el Congreso, pretenden avanzar sobre el Afsca, descabezarlo y vaciarlo de funciones, para incumplir, dicho taxativamente por Aguad, la ley de medios y hacer exactamente lo contrario a lo postulado por dicha ley, favorecer a Clarín y a los grandes grupos mediáticos.
Con la misma falta de respeto por la ley y la Constitución van por Gils Carbo, con el argumento de que fue propuesta por el gobierno anterior, olvidando que fue nombrada por unanimidad del Senado de la Nación y que su cargo tiene garantizada estabilidad de por vida, salvo mal desempeño, pero este debe ser probado en un juicio político. Con ese  argumento falaz podrían desplazar a toda la corte suprema, ya que también sus miembros fueron propuestos por el gobierno anterior. Pero en este caso no hace falta. son todos compañeros de ruta del actual gobierno y mientras sean obsecuentes con el “poder real” nadie recordara su pasado.


 ¿Y por casa cómo andamos?

Como decíamos en una nota anterior, el peronismo está en un estado de debate interno, que no trasciende demasiado salvo alguna que otra declaración de algún dirigente. Pero el debate esta,  en su dirigencia intermedia, en la militancia, en las cámaras de legisladores y está en la calle.
El acto de despedida de Cristina fue un acto de la militancia auto convocada que desoyó a su dirigencia que quería convocar al día siguiente, el 10. Lo cual, quedo demostrado, era, a todas luces,  un error político.  
En épocas de derrota siempre el pueblo está un paso más adelante que sus dirigentes.
Otra enseñanza del acto fue, que a pesar de la derrota, CFK sigue manteniendo un fuerte liderazgo dentro del FPV, que se proyecta hacia el futuro tanto como candidata al 2019, como conductora natural de la oposición.
El peronismo necesita de un profundo debate interno, no solo para corregir errores y mejorar la sintonía con el resto de la sociedad que no lo voto, Sino también para evitar el tironeo de sectores de centro derecha que van a querer copar su conducción para hacerlo servil al “poder real”. Cuando la experiencia Macri, “más temprano que tarde” fracase el peronismo sea un consecuente seguidor de las políticas neoliberales. Esta experiencia se va a canalizar via Sergio Massa, De La Sota y algún otro gobernador peronista.
El otro riesgo es la confrontación peronismo kirchnerismo. Esta lucha dialéctica debe buscar su síntesis. No existe hoy el peronismo sin los grupos provenientes de otras prácticas e ideologías políticas que se sumaron el Movimiento Nacional bajo la conducción de Néstor y Cristina. Existen núcleos en ambos grupos que no terminan de entender la necesidad de un profundo debate que zanje las diferencias y ponga las bases para una praxis común. Citando a Perón “el FPV necesita generar unidad de concepción para la unidad de acción”.

En este marco es indudable que el papel de CFK es central en la próxima etapa. CFK es la conductora natural del Movimiento nacional, un movimiento policlasista, plural, democrático, trasversal, que abreve en el pasado de las  luchas populares, pero se proyecte hacia el futuro, donde la columna vertebral sean hoy los gobernadores y los intendentes peronistas. Las organizaciones políticas y sociales, así como el movimiento obrero son actores principales, pero el verdadero poder se reconstituirá desde lo territorial con un profundo debate, de ida y vuelta. con la militancia y con el pueblo. 

Analisis de situacion; apuntes para el debate. Preludios del saqueo

Antonio Muñiz
Parece increíble q no hemos llegado al mes de gobierno de MM y sin embargo pareciera que hubieran pasado años. En apenas treinta días, en una voraz carrera contra el tiempo el circulo rojo que Macri representa ha venido a desmontar a fuerza de DNU, de dudosa legalidad la obra de 12 años de gobierno del peronismo. En una parafernalica hiperactividad que pareciera orientado a desperonizar el estado y a borrar de la memoria colectiva la experiencia del gobierno popular de Nestor y cristina Kirchner.
Esta verdadera restauración conservadora viene con fuerza a poner las cosas por su nombre. Ellos son los dueños del país, ellos son los destinados a gobernarnos, por las buenas o por las malas. Han demostrado hasta ahora un total desparpajo en cuenta a formas y modales. La derecha, a pesar de muchos intelectuales que les gusta ubicarse en la ética política, no es democrática ni republicana. Se caga en las formas y solo le interesan los negocios. Sino vale ver el listado de ministros y secretario de estado que conforman el gabinete de Macri. Todos Ceos de empresas multinacionales. Empresa que en muchos casos tienen intereses contrapuestos con los intereses nacionales. La pregunta que un ciudadano de a pie debería hacerse es que hace esa gente ocupando cargos del estado, con sueldos muy inferiores a los que ganan en el sector privado o sueldos que son pagados por la misma empresa multinacional, tal el caso de la nueva presidenta de Aerolíneas Argentina, cuyo sueldo es pagado por la empresa Chevrolet. Que buscan? Se sacrifican por el bien de la comunidad? NO, solo vienen a hacer negocios que beneficien a sus patrones en detrimento de todos los argentinos. La primera impresión de estos 30 dias de gobierno es que la derecha neo liberal se prepara nuevamente para el saqueo del país, como ya lo hay hecho en otras ocasiones.
En ese marco deben entenderse las medidas que ha tomado MM, desde la brutal transferencia de ingresos de mas de 100 mil millones de pesos hacia el sector agro exportadores, a través de la mega devaluación y la quita de retenciones. Esta transferencia, cuyo impacto en la economía popular solo se ha sentido medias, pero a medida que avance el verano y la inflación siga aumentando, sobre todo en los productos de primera necesidad, se nos avecina un marzo conflictivo, cuando comiencen las clases y empiecen las primeras paritarias. Los argentino comenzamos 2016 con una quita en nuestro salario de mas del 60 %, que difícilmente podamos recuperar en las próximas paritarias, Ya Prat Gay fue claro, los trabajadores deben aceptar menores salarios o habrá despidos masivos.

Tal vez la joya de este régimen sea el nuevo megacanje que quiere implementar el tándem Prat Gay – Sturzeneger que recomenzara el ciclo del endeudamiento de nuestra economía. EL DNU que lo permitiría y los demás DNU son en general de baja calidad jurídica y de dudosa constitucionalidad, por ello y en ese marco deben entenderse el avance sobre la Corte, la quita de facultades a la procuradora del Estado y las medidas que benefician a las corporaciones mediáticas, cuya mayor exponente es la anulación de la ley de medios por un decreto. Pero el objetivo ultimo es lograr blindaje mediático y judicial ante el embate que la oposición seguramente llevara adelante a partir de marzo o cuando el congreso logre salir de su autismo y se autoconvoque.

La democracia en riesgo


Página 12


La sucesión de acontecimientos producidos en el ámbito de la comunicación desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri no son solo un problema sectorial, de un campo de actuación o de un grupo de personas afectadas por cuestiones profesionales o vocacionales. Hoy en día, la comunicación y el ejercicio del derecho que está vinculado a ella, está indisolublemente ligado a la democracia misma. No puede pensarse la democracia al margen de la comunicación democrática, y la comunicación democrática, plural, diversa es condición esencial para una democracia que garantice la igualdad y la justicia de los ciudadanos.“Hoy en día se considera que la comunicación es un aspecto de los derechos humanos. Pero este derecho se concibe cada vez más como el derecho a comunicar, y rebasa el derecho a recibir comunicación o a ser informado. Se estima pues, que la comunicación es un proceso bidireccional, cuyos participantes –individuos o colectivos– mantienen un diálogo democrático y equilibrado.” El “hoy en día” de la cita resulta ya viejo por lo menos en el tiempo, aunque de ello aún no se han enterado (o no quieren darse por enterados) los nuevos gobernantes de Argentina. La cita corresponde al documento de la Unesco titulado “Un solo mundo, voces múltiples” (también conocido como Informe MacBride) y data de 1980.
Solo para recordar. En el mismo texto se afirmaba que “el derecho a la comunicación constituye una prolongación lógica del progreso constante hacia la libertad y la democracia. (...) Todo el mundo tiene derecho a comunicar”. Pero para hacerlo tienen que existir condiciones mínimas de viabilidad política y factibilidad operativa. Y corresponde al Estado –porque estamos frente a un derecho humano inherente también a la ciudadanía– garantizar tales condiciones. Si no hay pluralidad de voces, si se fomenta o facilita la concentración mediática, si se miente o se omite la información (aunque se hagan conferencias de prensa en las que se responde siempre con un guión ensayado y aprendido) no solo se está violando un derecho sino que se atenta contra la democracia misma.
Escribían los expertos convocados por la Unesco en 1980: “La diversidad y la elección del contenido de la comunicación son condiciones previas para la participación democrática. Todo individuo y todo grupo concreto deben estar en condiciones de formular juicios fundados en la más amplia gama posible de informaciones, mensajes y opiniones y tener la ocasión de compartir sus ideas con los demás”. En síntesis, nuevamente; sin diversidad y posibilidad de elegir contenidos no hay democracia. Y tal elección no puede medirse con la vara del mercado ni dejar que la oferta y la demanda “regulen” el tema. Lisa y llanamente porque la comunicación no es una mercancía, sino un bien cultural al que todos los ciudadanos tienen que acceder como derecho, de la misma manera que a la salud, la educación y el trabajo remunerado con un salario justo.
Miente también el dirigente político o el funcionario (incluyendo el presidente) que mira para el costado, se hace el distraído o afirma no tener ninguna responsabilidad cuando una empresa privada deja sin trabajo a un periodista por razones de su posicionamiento político o editorial. Mucho más grave aún cuando todos los indicios ponen en evidencia que estas medidas represivas contra la libertad de expresión están promovidas y aplaudidas por la misma autoridad política.
“La variedad y la posibilidad de escoger el contenido de la comunicación es una necesidad en un sistema democrático, aunque no sea la única, y aunque esta condición no garantice automáticamente la democratización. Todo individuo debe tener la posibilidad de formarse su propia opinión a partir de una amplia gama de informaciones y de la presentación de puntos de vista diversos”, seguía diciendo la Unesco hace más de 35 años en aquel documento que hoy, con tristeza y preocupación, todos los argentinos deberíamos repasar para cotejar con lo que está ocurriendo ante nuestras narices.
Como se dijo, las citas que anteceden no responden a ningún pronunciamiento reciente. No son parte de declaraciones políticas de grupos ultra y tampoco de voceros del gobierno saliente. No expresan tampoco la plataforma de una confabulación contra el gobierno que desde el 10 de diciembre se hizo cargo del Poder Ejecutivo. Pero sirven para echar luz sobre las determinaciones adoptadas en materia de comunicación (coincidentes también con medidas tomadas, bajo el mismo sesgo ideológico, en casi todas las áreas). Avasallamiento de la diversidad, promoción de la concentración mediática, aliento de la censura, atropellos a la libertad de expresión. Con todo ello lo que se hace es atentar contra la democracia y la república, palabras con las que se llenan la boca impúdica y falazmente todos y cada uno de los funcionarios del gobierno del PRO. Porque el derecho a la comunicación está siendo violado, la democracia está en riesgo.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/laventana/26-290198-2016-01-13.html

Argentina bajo el signo del ajuste y del desmantelamiento social




El reemplazo de Cristina Fernández de Kirchner por Mauricio Macri en la jefatura del Estado argentino, el pasado 10 de diciembre, significó mucho más que un simple cambio de Gobierno. Constituye un desplazamiento de un proyecto de Nación por otro de signo radicalmente diferente. Del Estado social kirchnerista hacia el de la presunta “eficacia” empresarial, si se tiene en cuenta la enorme cantidad de cuadros del sector privado multinacional que asumió en estos últimos días las responsabilidades principales de la gestión oficial. Un cambio de paradigma que pone en jaque la misma gobernabilidad en ese país sudamericano, tal como lo afirma en esta entrevista, Eduardo Seminara, ex vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario, Santa Fe, y actual diputado nacional por el hoy opositor Frente para la Victoria (FpV).
Gobierno por decretos
P: ¿Qué implica realmente esta nueva etapa que se abrió el 10 de diciembre?
Eduardo Seminara (ES): El fin del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner constituye el fin de un ciclo muy importante en Argentina. En estos 12 años se combinaron medidas tendientes a la recuperación y reparación del efecto de las décadas anteriores de aplicación de las recetas del neoliberalismo. Medidas que consolidaron un modelo de producción con inclusión y soberanía tanto en materia económica como en la ampliación de derechos civiles y sociales.
El cambio de signo político en la gestión del gobierno si bien no era algo esperado, es algo que puede ocurrir en el marco del recambio democrático. Sin embargo, estas primeras semanas de la presidencia de Mauricio Macri muestran una clara intención de desconocer la legitimidad democrática por otra construida gobernando por decreto; interviniendo en la conformación de la Corte Suprema de Justicia con la designación de dos miembros sin contar con el aval de la Cámara de Senadores -lo que produjo luego un escándalo tan grande que le obligó a retroceder. Y conformando un gabinete compuesto por representantes de las principales corporaciones trasnacionales hegemónicas.
P: Podría darnos algunos ejemplos concretos
ES: El nuevo Gabinete de Gobierno fue la primera señal. Lo construyó como si fuera la dirección de su propia empresa. Sin consultarlo con aliados ni con sus socios minoritarios. Así, las corporaciones nacionales y trasnacionales metieron sus “mejores” cuadros si ningún disimulo. Están gobernando, entre otros, antiguos gerentes o directores de Shell, General Motors, Telecom, Telefónica, HSBC, IBM, Banco de Galicia, la empresa aérea LAN, los grandes grupos multimedia como Clarín, y sus subsidiarias Cablevisión y Fibertel, por solo citar algunos. Representantes de todos los bloques del poder histórico, empresarial, rural, estudios de abogados lobistas, ocupan los principales puestos del Gobierno Macri.
P: ¿Y a nivel de decisiones tomadas en estos primeros 30 días?
ES: Nadie pensaba en la profundidad y velocidad de las primeras medidas. No hubo respeto de formas ni mucho menos de tiempos políticos y parlamentarios. Todo lo hace por decreto ordinario o de necesidad y urgencia (DNU), pero sin apego al parlamento ni a otras instituciones democráticas. Aprovechando que cuando sumió coincidía con el fin del periodo ordinario parlamentario, decidió gobernar sin consultar con el Poder Legislativo.
Las medidas más significativas de estas primeras semanas. Una devaluación del peso en relación al dólar del 40%, lo que implica una enorme transferencia de la riqueza de la mayoría de los sectores populares a los sectores financieros y exportadores de materias primas. Los salarios, pensiones y jubilaciones, la asignación universal por hijo, los programas de protección social han perdido el poder adquisitivo en esta misma proporción de la devaluación monetaria.
Se liberaron las trabas (medidas de protección a la industria nacional) para las importaciones. Y se eliminaron las retenciones (impuestos) a la exportación de los principales productos agrícolas y la carne. Incrementaron todos los derivados del petróleo, naftas, gasoil en un 6%, en esta primera etapa, pero seguirá profundizándose esta línea. Es obvio que el anuncio lo hizo el Ministro de Energía que es, precisamente, el ex – presidente de la Shell Argentina.
En paralelo, quita de subsidios estatales al gas, electricidad y transportes públicos, que afecta significativamente a los sectores de menos ingresos.
No quiero olvidar de mencionar la disolución de las autoridades que aplicaban las leyes de Servicios de Comunicación Audiovisual y de Telecomunicaciones, y la anulación de muchos de los artículos de las mismas que ponen en peligro las reformas a nivel de los medios de comunicación y que habían permitido hasta el 10 de diciembre la construcción de un sistema más democrático y participativo.
P: ¿Y los cursos probables de acción futura?
ES: El desafío al que nos enfrentamos radica en cuánta perdurabilidad tendrá los pilares que desde los gobiernos nacionales y populares supimos instalar en estos últimos doce años. Es probable, casi inevitable, que se inicie un ciclo de mucha conflictividad social en la medida que se vayan afectando los derechos y las condiciones de vida que fueron consagradas durante los gobiernosKirchneristas. Ya se han dado numerosas movilizaciones de todo tipo estas semanas. Pienso que la nueva resistencia, el aguante, muy posiblemente va a transitar caminos novedosos, creativos. Ya estas semanas ha habido movilizaciones de todo tipo y protestas, que estoy seguro se agudizarán a partir del febrero y marzo cuando se empiece a sentir el impacto de toda esta política de ajuste en la cotidianeidad de la gente.
Ofensiva regional
P: ¿Esta ofensiva política del campo conservador en Argentina coincide que también con la que se da en Brasil, entre otros medios, con el pedido de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff?
ES: El caso de Brasil es también un ejemplo de la embestida de las corporaciones contra los gobiernos nacional-populares. Lo que hay que poder percibir es que esas fuerzas que pugnan por derechizar la región también tienen debates al interior y que por momentos actúan de forma homogénea y por momentos no.
La oposición debate acerca de la metodología que tiene que asumir: si de lo que se trata es de tratar de separar ya a la presidenta Dilma Rousseff del gobierno, o si es preferible desgastar las bases del Partido de los Trabajadores (PT) previendo la posible recomposición futura de éste en torno al liderazgo del ex presidente Lula.
Algo similar a lo que implementa la derecha en Argentina: los tiempos y la profundidad de los cambios que necesita para desmantelar lo construido en estos últimos doce años tratando de asegurar a la vez “gobernabilidad” y rentabilidad.
P: ¿Tendencia compleja hacia un retroceso en los esfuerzos de integración regional que se venían promoviendo en la última década?
ES: Sin duda los recambios en los poderes ejecutivos y legislativos de los distintos países de la región son un desafío para una integración regional que venía dando pasos -quizás no lo suficientemente sólidos- en un reordenamiento geopolítico que sumara soberanía y profundizara las relaciones de complementariedad para cada uno de los países del bloque.
Se trata de una integración regional con mucho más peso en las relaciones políticas y culturales que en las relaciones de intercambio mercantil. Entonces, cuando evaluamos en cuánto amenazan los actuales cambios a la integración, no tenemos que pensar solamente en que el bloque de países pueda romperse, sino que un cambio en el eje de las relaciones entre los países ya significa un retroceso. En este sentido, hay que mirar con atención las posiciones argentinas pero también las actitudes que tome el presidente uruguayo Tabaré Vázquez.
Argentina, referencia clave para el continente
P: En ese proceso de cambio de paradigma, el impacto del cambio de Gobierno en Argentina, sin embargo, pareciera determinante…
ES: Argentina ha sido históricamente una referencia intelectual y política para toda Latinoamérica influenciando en el resto de los países tanto en los momentos de hegemonía conservadora como en sus momentos progresistas. Por lo tanto no es menor la influencia que puede llegar a tener el Gobierno de Mauricio Macri en la reorientación de la región hacia los vínculos con la alianza transpacífico, dirección que ya viene siendo sostenida abiertamente por Colombia y México. La pérdida de las elecciones parlamentarias en Venezuela debilita el eje que integra junto con Ecuador y Bolivia y pone a estos últimos dos países en el centro de la escena. Los procesos de estas naciones incluyen profundas transformaciones con mucho peso de las relaciones comunitarias y de cuestionamientos a las formas mercantiles de propiedad tanto de los recursos naturales como de los bienes culturales. Si bien las transformaciones en Ecuador y Bolivia capturan la atención de quienes adherimos a los procesos de emancipación de los pueblos, los reordenamientos al interior del bloque de países progresistas los deja con un poder de influencia más reducido.
Será necesario explorar nuevas formas de organización y de vinculación de todos los movimientos nacionales y populares, independientemente del control de los Estados, como forma de profundizar la identidad de nuestros pueblos basadas en la solidaridad y el fortalecimiento de las organizaciones políticas regionales.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Foro en defensa del Proyecto Nacional y Popular

El Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, fue el invitado especial del primer Foro en Defensa del Proyecto Nacional y Popular, que contó con más de 250 militantes.