"El capitalismo y la democracia no son compatibles"


ANTONIO MUÑIZ

El capitalismo y la democracia son conceptos que no van bien juntos, según sugiere el más reciente libro del economista francés Thomas Piketty: ‘Capital en el siglo XXI'. 

Piketty plantea una tesis que desafía la ortodoxia económica,  el agravamiento de la desigualdad y la pobreza es el resultado inevitable del capitalismo de libre mercado.
Piketty, sostiene otra tesis perturbadora, el capitalismo es contrario a las formas democráticas de gobierno.  En su desarrollo y vorágine desata poderosas fuerzas que amenazan a las sociedades democráticas. El capitalismo, además, enfrenta tanto a los países modernos como a los emergentes con un dilema: los empresarios son cada vez más poderosos y dominantes sobre los sectores asalariados.
Nada nuevo, estas cosas, con mayor hondura filosófica y económica, ya las había pronosticado el  viejo Marx, pero sirven para avanzar  sobre lo que está ocurriendo con la crisis argentina y esbozar algunos escenarios futuros.
 “Este gobierno y su  modelo político económico, son inviables”
Casi desde el comienzo del gobierno macrista venimos afirmando esta tesis, no por clarividentes, sino porque la historia y la economía lo mostraban desde el principio. Ya hubo experiencias similares en el pasado y todas fracasaron estrepitosamente en una gran crisis del sector externo, devaluación, hiper inflación,  aumento de la pobreza, la indigencia y la desocupación.
También sosteníamos, porque la historia lo muestra, que estos modelos no pueden funcionar sin represión. Es sencillo, el ajuste permanente que plantean los liberales, significa ajuste en salarios, jubilaciones y gastos sociales sobre las clases medias y bajas. Pero también, como correlato en estos periodos, hubo siempre una transferencia de ingresos hacia los sectores más concentrados de la economía. Que a su vez en un mecanismo perverso una vez apropiados esos excedentes los dolarizan y lo fugan al exterior. (1)
Como respuesta los sectores agredidos reaccionan e intentan resistir el ajuste, ahí las clases dominante vuelcan el aparato represivo del estado sobre los sectores opositores.
Siempre, en la historia argentina por lo menos, los modelos liberales de ajuste eran aplicados por dictaduras cívicas y militares ya que parecía imposible aplicarlas en regímenes más democráticos. En general en los gobiernos elegidos por el pueblo la orientación de las políticas apuntaban al fortalecimiento del mercado interno, la reindustrialización y por ende al  pleno empleo y salarios al alza. 
Es por ello que el triunfo de Macri en el ballotage y la aplicación de un programa neoliberal bajo un sistema democrático y encima pareciendo exitoso, por lo menos en la primera etapa fue toda una novedad para políticos y politólogos vernáculos que hacían loas a una “derecha moderna, republicana y exitosa”.
Fue un bleff, la derecha argentina no es moderna ni democrática, es la misma derecha de siempre, una elite que vive del estado, que avanza sin piedad sobre la sociedad con una lógica de negocios, saqueo y apropiación de los recursos de la comunidad. Liberal en lo económico pero autoritaria en lo político.
Basto una crisis, por demás anunciada, en el sector externo, para mostrar que era todo mentira, Que la Post verdad y el duran barbismo eran una chantada que solo podía embaucar a  los tilingos y que sobre todo el “mejor equipo de los últimos cincuenta años y su jefe” eran solo una banda de “ladris” oportunistas.
¿Cuál fue la respuesta a la crisis? La de manual, ir corriendo a pedir plata y apoyo político al FMI.
Como esta película ya la vimos y la sufrimos varias veces, conocemos el final y lo duro que puede ser el recorrido hacia ese final anunciado. Un arreglo con el fondo, “va a doler” dijo el economista Loser. Un cipayo pero que conoce de adentro al fondo y sus políticas.  Lo sabe el gobierno, por eso se negó hasta ahora a negociar con el fondo. El ajuste que pedirá el fondo será brutal: baja de salarios y jubilaciones, baja del gasto social en educación, salud y asistencia, más apertura comercial y cambiaria. Un coctel explosivo, que encima fracasara, no sin antes que el mercado se apropie de las ultimas joyas de la abuela, como el fondo de sustentación del Anses fugue los treinta mil millones del crédito y le deje a las próximas generaciones una herencia, que si esta vez será pesada, porque estaremos pagando la fiesta de unos pocos por varias generaciones.
El círculo rojo o la  derecha liberal en el gobierno no solo ha visto la crisis, ellos mismos la han provocado, por su avaricia, su lógica predatoria, su incapacidad para el trabajo, por su falta de conciencia de clase y su falta de patriotismo y por una ignorancia supina en cuestiones de estado, de política local e internacional, en la historia argentina, etc. ahora asustados buscan auxilio, antes corrían a pedir ayuda al partido militar para que pusiera en su lugar a la “chusma”, así fueron culpables de las grandes matanzas de obreros y opositores,  ideólogos de las masacres en la Patagonia o en Vasena, bombardeos en Plaza de mayo, el plan Conintes o los muertos y desaparecidos del último golpe cívico militar….
Hoy no existe el Partido militar, pero existe y es la novedad, el poder mediático comunicacional, un poder hegemónico que apunta a la colonización mental de la ciudadanía y el poder judicial, un poder que fuera de todo control opera como un garrote pendiente sobre la cabeza de cualquier voz opositora: esta vez el poder no está en los fusiles sino en la tv y en la “ley” y su poder coercitivo.
Aun así el pueblo agredido saldrá a la calle a pelear por sus derechos,  A defender la vida y el futuro de sus hijos. La historia de las luchas populares está en la memoria de nuestro pueblo. El peronismo con su práctica está en el inconsciente colectivo. Y si a algo le tiene miedo esta burguesía fracasada es al pueblo en la calle.
El rey está desnudo, y ahora qué?
La crisis existe, aunque el gobierno la niegue. Los voceros mediáticos del gobierno que hasta ayer mentían y echaban la culpa de todo a la pesada herencia, hoy hablan de un “Macri débil”, de un equipo sin coordinación, sin ideas y sin aptitud técnica para llevar adelante esta gestión, etc. Hoy con realismo, voceros de ese círculo rojo, como Fidanzas, o Rosendo Fraga esbozan una idea de gobierno de “unidad nacional”, de “coalición”, de consenso, y para ello llaman a la “oposición racional”, a la oposición seria y responsable a acordar y llevar adelante un programa que permita, salir de la crisis.
Sabiendo que el acuerdo con el FMI es una medicina amarga. Solo han  pateado la pelota para adelante, para ganar tiempo,  no tienen plan B. No hubo brotes verdes, ni lluvia de inversiones,  ahorro, no hay inversión y las exportaciones caen en un mercado internacional que se cierra.  Seguirá  el endeudamiento para gastos corrientes, la emisión y sobre todo para financiar la fuga de dólares, así hasta destruir toda la actividad económica.
Para que este escenario sea posible es necesario que el gobierno acepte como le piden los voceros del establishment una alianza con los gobernadores peronistas y con el peronismo de derecha (Massa, Urtubey, Pichetto, etc) que de volumen y espalda política al plan de ajuste.  No fue casualidad la reunión de Macri con varios gobernadores en la Casa Rosada hace unos días.  
Un acuerdo de este tipo, similar al que planteo sin éxito  De la Rua en el 2000, le garantizaría tiempo, lo que necesita el círculo rojo para mantener el status quo, para bancar hasta donde se pueda el acuerdo con el fondo pero sobre todo poder cerrar sus  esquemas de negocios.
Sabemos que hay sectores minoritarios del peronismo que verían con gusto sumarse al elenco de Cambiemos, pero aquellos que tienen representatividad y  responsabilidad institucional ¿se subirán al barco que se hunde? ¿Pagaran los costos de un modelo inviable? Parece difícil pero…
El modelo macrista no cierra,  un modelo a ajuste permanente como el que plantea el liberalismo es inviable. ¿Hasta cuándo soportaran el ajuste los ajustados? ¿Más temprano que tarde los trabajadores y las clases medias agredidas saldrán a las calles a resistir.
El círculo rojo, que se considera dueño del país, va a reprimir brutalmente, como lo hizo históricamente. Pero además, ya lo han  mostrado en estos dos años y medio avanzaran sobre las libertades individuales y por sobre todo el sistema democrático. Milagro Sala es un ejemplo de la barbarie de esta derecha. La cárcel, una justicia amañada, el oprobio, el linchamiento mediático, etc, es el castigo a los dirigentes  opositores.
Como lo han hecho desde su comienzo el macrismo echara  las culpas al “otro”, a la “herencia”  que nos dejaron, habrá que pagar la “fiesta que nos dejaron los corruptos “. La construcción del otro como enemigo interno permite generar consenso social para reprimirlos. Además cuando los que resisten se manifiesten serán tildado de “golpistas”, por ende  serán reprimidos  con “el peso de la ley”.
La militancia popular debe tener claro que, con acuerdo o sin acuerdo con el FMI,  el ajuste continuara y  seguirán el esquema de saqueo de los recursos argentinos.  Que la lucha será larga y permanente, que no será fácil, pero que es necesario reforzar la militancia en el lugar donde se este, organizando, hablando, discutiendo, debatiendo,  resistiendo.
Cuando la historia se escriba, sin la hojarasca del día a día, quedara como una de las épocas más infames. La corrupción moral ha invadido todas las instituciones de la vida política económica y social y eso anuncia el final, más temprano que tarde,  de una época y su dirigencia.

ANTONIO MUÑIZ
10 de  mayo 2018

Una burguesía fallida.. Deuda y fuga..

 Antonio Muñiz.

 El modelo neoliberal que gobierna hoy la Argentina nos ha llevado nuevamente en una de esas crisis periódicas de la economía, como la de 1976, 81/82, la del 1989/91 o la del 2001.

El modelo necesita   reducir fuertemente el déficit fiscal y alcanzar un tipo de cambio competitivo, dolarizar el precio de los servicios y los combustibles (1),  imponer un salario bajo en dólares, que lo haga competitivo internacionalmente  pero q también deprima el consumo de los sectores populares, domesticar a los sindicatos así como todas las  organizaciones sociales: El objetivo es cambiar la relación y así relanzar un nuevo proceso de acumulación.

No obstante la inconsistencia del programa de ajuste, la política económica ha logrado algunos objetivos: quita de retenciones y subsidios, deterioro de las condiciones laborales, salarios en baja, poner tope a las paritarias, baja de aranceles para bienes de capital, reducción de aportes patronales y de cargas impositivas, simplificación de trámites para importar, aumentos de reintegros, apertura de nuevos mercados, acompañada por un aumento de la políticas represivas.

Pero también encontró resistencias en cuanto a la profundización del modelo,


Las jornadas del 14 y 18 de diciembre con sus  movilizaciones masivas contra la reforma previsional, fuerte represión, violencia en las calles, sumado a las denuncias de corrupción que golpean al presidente y a casi todos sus ministros  golpearon en el centro del relato macrista.

 Las encuestas registran una caída de la imagen presidencial y sobre todo de la capacidad de gestión del equipo de gobierno; esta caída continúo y se acrecentó con el salvaje ajuste a las tarifas en el primer cuatrimestre de 2018.

Un poco de historia reciente:


El proceso político vivido en las últimas dos décadas muestra la descomposición del sistema de partidos  como lo conociéramos durante todo el XX.

La UCR desgastada por el fracaso del gobierno de De La Rúa , termino aislada y tomada su conducción por la dirigencia más conservadora, sobre todo del interior.  La falta de liderazgos y de políticas los llevo a ser furgón de cola de la Cambiemos y formar parte del Alianza gobernante. El alfonsinismo o lo poco que quedaba de ello termina jugando con Unidad Ciudadana.

En tanto que el peronismo está hoy en un verdadero laberinto, operado desde adentro y desde afuera para romperlo  y vaciarlo ideológicamente,  sin un liderazgo que sirva de paraguas para todos los sectores, y sobre todo sin un programa que pueda servir de base para construir un sistema de alianzas que le permita  ganar la elección y sobre todo gobernar.

Igualmente  en el proceso de reorganización del peronismo  se corre el riesgo y es lo que busca el establishment, que la recomposición y la unidad  terminen generando un PJ más moderado y a la derecha del Kirchnerismo.

Lo novedoso de este ciclo histórico fue el surgimiento del PRO, que a partir de una gestión exitosa en la CABA alentó a  las clases dominantes a asumir en forma directa el poder político de la Nación y la administración del Estado. Y la otra variante nueva es que esa clase llega al poder a través del voto popular, cuando siempre lo había hecho utilizando el partido militar y los golpes de estado.

Es indudable que para que un proyecto político de esta clase sea “exitoso” es porque había una gran crisis política de representación que no fue vista. Una, el espacio vacante en lo electoral que deja la UCR, las clases medias porteña y las clases medias del interior, un voto de centro derecha, conservador y sobre todo antiperonista.

También hay que evaluar hubo  una situación política en toda Latinoamérica y en los países centrales de un avance de la derecha,  que se caracteriza por ser neo liberal en lo económico y autoritaria en lo político.

Es indudable también que  mucho tuvieron que ver los cambios producidos en la estructura productiva, cultural, ideológica y legal que comenzaron durante el proceso militar  y que continuaron en los noventa. El kirchnerismo no pudo o no supo desmontar estas nuevas estructuras que fueron cambiando el perfil de la sociedad argentina.

Sobre todo, en los últimos veinte años, se produjo un regreso de la renta de la tierra como factor decisivo de acumulación hacia los sectores propietarios,  la consolidación de un sector monopólico exportador agro –sojero, a partir de la elevación del precio internacionales de los “commodity”, el alza de los servicios, la hegemonía del sector financiero, la decadencia de la industria, entre otras cosas por la falta de una burguesía nacional industrialista y no menos importante un cambio de  clima de época a nivel internacional, que tuvo y tiene implicancias en  el comportamiento político de los sujetos sociales.

Ya se venía viendo ese cambio en el comportamiento electoral en las elecciones de medio término de 2009, 2013 y 2017 y en las generales del 2015. La única excepción fue la elección general de 2011, donde CFK logra un triunfo contundente por el 54% de los votos. Tal vez la amplitud de este triunfo no permitió ver que estaba pasando algo en el seno de la sociedad, había un rio subterráneo de cambio que en algún momento iba a expresarse.


Macri y un nuevo (viejo) proyecto político neoconservador.

Macri y la alianza hoy hegemónica sueña con restaurar la vieja argentina agro exportadora, una Argentina Pre peronista.

Es cierto que,  con cierta flexibilidad ideológica y pragmatismo,  le permite moverse en el amplio espacio de la política, trata de consolidar el bloque de poder casi hegemónico que comenzó en 1976; siendo la conducción del mismo, el sector financiero internacional y el sector agro exportador. Basta leer los discursos de Martínez de Hoz en 1977 para ver con claridad a donde apunta el accionar último de este gobierno.

Si bien está claro que es un gobierno de Ceos que provienen de empresas, consultoras, ONG’s o bancos y/o fondos de inversión, busca llevar adelante, no sin contradicciones, los intereses del conjunto de la grandes corporaciones económicas.

A pesar de esta subordinación  hacia los sectores más concentrados de la economía el discurso macrista ha podido penetrar en sectores de las clases medias, también en sectores bajos, en el sentido de que el país debe volver a ser una sociedad más ordenada, con respeto a las jerarquías y la meritocracia. Revaloriza lo individual sobre lo colectivo, el esfuerzo personal y el emprendedorismo. Un liberalismo a ultranza, donde no existe los colectivo, lo social, donde no existe la historia, Por eso, y no es menor, el sacar a los próceres de los billetes y reemplazarlos por animales autóctonos. Quizás lo novedoso del discurso macrista es que a diferencia de otros presidentes  le habla directamente al individuo, al argentino medio, ya no hay colectivo, el discurso no está dirigido al pueblo, sino a cada uno de nosotros.

Hacia dónde van….

Es evidente  que Cambiemos busca consolidarse como una alternativa política que perdure en el tiempo,  Consolidarse con un triunfo en el 2019 y así llenar el vacío de representatividad política abierto y constituirse como fuerza política hegemónica.

Para ello buscaran modificar las estructuras legales y políticas para desmontar la argentina peronista, avanzar sobre los derechos laborales, políticos y sociales de los individuos.  Detrás del pragmatismo y el gradualismo hay una clara intención de consolidar una sociedad pre peronista.

El proyecto político  y económico de largo plazo pretende al igual que el programa de Martínez de Hoz generar una nueva estructura económica sustentada en la mayor productividad, libertad individual como fuente de progreso, el mercado como único asignador de recursos, libre movimiento de capitales, rebaja de la carga impositiva a las empresas y aumento de la carga a las personas físicas, salarios en baja,  “competitivos” en término de dólares, desregulaciones de la economía, reducción de la intervención estatal, incentivar la inversión extranjera directa, etc.

Pretende que la producción se base en la inversión y el crecimiento de  la agro/industria y la minería -ambas orientadas a la exportación; la construcción, los servicios –especialmente los financieros y los basados en el conocimiento- y ciertas cadenas industriales concentradas,  ligadas a los recursos naturales. Es claro que es un modelo extrativista, de desindustrialización y  primarizador de la economía.

Tropezar siempre con la misma piedra.

Pero el modelo enfrenta serias dificultades en la coyuntura, tanto por los límites estructurales,  como por la resistencia social y las inconsistencias propias del modelo. Pero además hay en Argentina una incapacidad de la burguesía de comandar un proceso de acumulación y reproducción capitalista a largo plazo. 

Hay contradicciones inter bloque , debidas a conflictos de intereses, negocios, grados de inserción internacional, etc, pero sobre todo por una característica que tiene la burguesía argentina, es una burguesía parasitaria, saqueadora, que crece y se reproduce a partir de drenar las arcas del  estado.

Los procesos neoliberales post 76 se caracterizan por un fenómeno nuevo,  el endeudamiento externo y su socia la fuga de capitales hacia paraísos fiscales o centros financieros internacionales

A partir del fin del modelo de sustitución de importaciones  comienza un proceso de valoración financiera, donde predomina lo financiero sobre lo productivo.  Una de las manifestaciones de la valorización financiera consiste en la notable importancia relativa que adquieren los activos financieros respecto de los activos físicos en las grandes firmas, especialmente en aquellas que son oligopólicas o monopólicas.

Así cada intento neo liberal se vio interrumpido por una crisis de la balanza de pagos, una gran deuda externa,  fuga de divisas, hiperinflación,  devaluación y nuevo equilibrio de precios relativos. Esta nueva situación nos deja una economía más concentrada, desmantelamiento de las pymes, desocupación  y pobreza extrema. No por nada se calcula que hay más de 500 mil millones de dólares de capitales argentinos en el exterior, un PBI completo fugado en los últimos 40 años.

La crisis de estos días no es más que una lucha inter bloque  por la apropiación de los excedentes y su posterior fuga, en un contexto internacional complejo, que juega en contra de los objetivos del gobierno.

Un gran déficit del macrismo ha sido  la incomprensión de las variables inter nacionales que están en juego y que pesan en lo interno.

Ha habido en estos días cambios importantes, pero que ya se preveían desde la asunción de Trump. (2)

El gobierno ha ignorado todas las señales,  el fortalecimiento internacional del dólar,  la economía estadounidense como aspiradora de capitales, la guerra comercial en las economías centrales,  las políticas proteccionistas de EEUU que afectan a los mercados latinoamericanos, los conflicto bélicos en Medio Oriente, etc.

La salida de la corrida cambiaria que sufre el gobierno, producto de “fuego amigo” dependerá de la “muñeca política” del gobierno para manejar la crisis. Tiene las herramientas políticas y financieras para hacerlo, pero hasta  el momento se  ha manejado de bastante ineficiencia. Por ahora es complejo  afirmar las razones detrás de un manejo de la crisis tan precario casi amateur.

Por ahora el gobierno de Macri sólo puede ofrecer, para superar la situación, un ajuste más brutal  y  negocios al capital más concentrado que le permitan ganar tiempo y perdurar hasta 2019.

Igualmente el escenario es muy complejo, Por ejemplo un plan Bonex que licue las lebac , puede ser una salida pero generaría una situación de caos y de rechazo en los amigos institucionales que son la mayoría de los tenedores de Lebac; un aumento en la tasa de las Lebac a un 40% o más puede parar la corrida pero paralizara la actividad económica y acelerara la inflación.

Cabe aclarar que todavía queda una de las joyas de la abuela más preciada, los fondos del Anses.  Hacia allí apuntan los cañones. El proyectado mercado de capitales, que permitirá la securitizacion de los créditos hipotecarios, es una herramienta a medida para apropiarse de esos recursos. Colocarle al Anses “bonos basura”, porque a la larga van a ser incobrables y llevarse los fondos de sustentabilidad. Gran negocio financiero para bancos y fondos de inversión y una pésima noticia para los futuros jubilados. Una vez más, desde Ongania para acá,  la burguesía se apropia de los recursos de los trabajadores y jubilados.

En ese marco no pueden existir proyectos de inversión productiva porque se prioriza lo financiero merced de un mercado interno que se achica, se concentra y se extranjeriza.  Una burguesía que no solo no invierte en el país y prefiere dejar sus excedentes en el exterior, sino que continúa con su vieja costumbre de endeudar el país y apropiarse  de esos dólares para fugar divisas.  En los últimos sesenta días se fugaron 8000 millones de dólares, dólares que entraron como préstamos y que forman parte de la deuda externa.

Una vez más la burguesía argentina muestra su angurria y  sus limitaciones como clase dirigente, nos condenan  con su avaricia a crisis periódica que golpean a toda la población, que termina pagando  la fiesta de unos pocos, a través del pago de la deuda externa con pobreza y desocupación.



Antonio Muñiz. 3 de mayo de 2018


(1)   Un ejemplo más de esta burguesía saqueadora es el fuerte aumento en las tarifas de los servicios públicos y los combustibles que con el pretexto de reducir los subsidios se los aumento en un porcentaje  totalmente desproporcionado. No solo eso, sino que también, ato las tarifas al valor dólar. Produciendo un tarifazo enorme, impagables para la mayoría de la población. Estos tarifazos son una brutal transferencia de recursos de los sectores asalariados y medios hacia las empresas de servicios. O casualidad los dueños de esas empresas son los amigos y socios del presidente: Midlin , Lewis, Caputo, Calacaterra, etc. Un capitalismo de amigos, que pretende quedarse con todo el mercado termoeléctrico. Para completar el círculo van por la compra a precio vil del  30 % de las acciones del Estado en Transener, empresa de transporte eléctrico. Con lo cual se quedan con un negocio casi monopólico.



(2)   EL Articulo de la revista Forbes en cuanto aconseja  a los capitales salir rápidamente de Argentina en un misil a la línea de flotación de las políticas de gobierno macrista. Ya que preanuncia el cierre de los mercados financieros para Argentina, pero además le pone fin al sueño de una lluvia de inversiones en el mediano plazo. En realidad esta lluvia de inversiones no existió nunca, formo parte del “relato” macrista de anunciar un porvenir venturoso.
 La fragilidad de la economía Argentina también fue la nota principal de la página web del Financial Times de Londres, que destacaba el desplome del peso.





¿Qué puede salir mal?

Opinión . Antonio Muñiz

El gobierno esperaba un crecimiento del 3,5% para el año 2018, pero las señales no son buenas. La sequía, las guerras comerciales y la volatilidad del mundo financiero, el aumento de la tasa de interés en EEUU, etc, le juegan en contra. Y encima las políticas errantes del gobierno no ayudan, por el contrario insiste en pegarse tiros en los pies.

Con suerte llegaremos a un fin año con un crecimiento muy bajo y una inflación cercana al 25 %, muy lejana de aquel pronostico oficial de un 15 %.

Para agravar las cosas, el gobierno proyecto para todo 2018 un dólar planchado, en 19 pesos.  Hoy cerro a 20,84 y subiendo, a pesar de que Sturzenegger inyecta dólares para controlarlo. Hasta la fecha el central perdió 4000 millones de dólares en una política que hasta ahora mostró su fracaso.

En síntesis  un mes negro para el gobierno, la fuga de capitales continúa, los exportadores amigos del gobierno no liquidan, se cierra la canilla del endeudamiento y  la inflación no baja a pesar del fuerte aumento en la tasa de interés.

De más está decir que  en este escenario, no existen posibilidades de ningún despegue económico, no hay  brotes verdes en el horizonte.


Además de la incoherente política económica del macrismo, se le suma la voracidad de los grupos amigos del presidente, que amparados  por este,  están llevando las tarifas de servicios públicos a los niveles más altos de la historia. No existe posibilidad de crecimiento y desarrollo con tarifas tan elevadas que hacen inviable cualquier  proyecto productivo. Además de presionar sobre los costos de producción de las empresa con el consiguiente aumento inflacionario, sacan importante sumas de pesos de los sectores asalariados hacia las empresas concentradas, con lo cual disminuye el consumo interno y por ende entramos en un proceso de recesión cada día más notorio.

Condicionados por sus taras ideológicas, empujan el cierre paritario, y lo están logrando a un ajuste salarial de no más del 15% sin cláusula gatillo,  con lo cual al retrasar el nivel salarial deprimen más el mercado interno.

Podríamos decir que estamos en un círculo vicioso donde no hay salida. No tienen plan B.

 Los amigos del gobierno, los economistas más liberales, pero que lo corren por derecha ya están planteando un ajuste mayor, más salvaje.

Para los liberales siempre de una crisis se sale con ajustes, y como el ajuste lleva a otra crisis, vivimos de ajuste en ajuste, de crisis en crisis, Pero en el medio esta la gente, la gente que trabaja, que produce, que estudia, que vive de su jubilación. Esa gente es la victima del ajuste permanente, poco a poco pierden su trabajo, sus sueños, su vida, en un sociedad que todos los días es un poco  más pobre.

La pregunta central  ¿es cuanto ajuste más resiste la sociedad argentina?

Con estos amigos…

Estamos viviendo una corrida cambiaria, casi sin precedentes en la historia económica argentina. El mercado “amigo” del gobierno está generando una absorción de dólares, compra todos los dólares que se le ofrecen y van por más. Muchos grupos, aunque el gobierno lo niegue, están dejando las lebac y se dolarizan y por supuesto fugan esos dólares hacia mundo central.

Además el complejo sojero exportador no está liquidando divisas esperando un dólar más alto.

Es indudable que el valor del dólar no era  competitivo para nuestras exportaciones. Los números son lapidarios: proyectan que la balanza comercial podría marcar un déficit de US$ 11.000 millones según un informe de Ecolatina. Con esos números alcanzaríamos un déficit del  1,7 % del PBI, la más alta en los últimos 20 años.

Este escenario, lamentablemente, conocido por los argentinos, termina en una fuerte devaluación en el corto plazo.

La pregunta es ¿cuál es el valor del dólar real? ¿Qué valor del dólar hace competitiva nuestra economía?,  pero la más trascendente, viendo los resultados de las ultimas devaluaciones en el país.

¿Cuál es la tasa de devaluación que resiste esta sociedad? Cuando esa devaluación vaya directo a los precios finales y acelere la inflación. Y tengamos que vivir con precios internacionales en alimentos y servicios, pero salarios pauperizados en dólares.

Este esquema económico, monetario y cambiario, ha mostrado hasta ahora su fracaso, Todos los números de la economía están por debajo del bienio 2014/15. Que cabe aclarar no fueron los mejores del denostado modelo kirchnerista.

Hasta el momento los resultados económicos han sido magros, no hubo ni hay brotes verdes, ni  lluvia de inversiones extranjeras. Todo el andamiaje está supeditado  a un brutal endeudamiento para sostener el gasto  y la obra pública.

Pero este endeudamiento  no era eterno, se sabía,

Por ello en el año 2018 el panorama es negro,  la sequía generara una fuerte caída de la actividad económica, el escenario internacional es altamente volátil, tenemos situaciones conflictiva en toda Latinoamérica, en especial  en México y Brasil, mercados  que se cierran y compiten en una guerra comercial abierta, violencia en todo medio Oriente, que puede escalar a un conflicto armado global,  China, Estados Unidos y Rusia pujan por el liderazgo mundial, etc,   

En síntesis un “sistema mundo” en crisis global y Argentina gobernada por ceos neoliberales que no ven más allá del Obelisco porteño.

¿Qué puede salir mal?     



  Antonio Muñiz.  Abril 2018 

Intervención del PJ: "Es un atropello contra la democracia"


El presidente del Partido Justicialista de Luján, Antonio Muñiz, sostuvo que "el fallo es una ridiculez. Esto es electoral, no tiene fundamento político. Es fomentar la división del peronismo".
Luego de que el Consejo del PJ de Luján manifestara su “más enérgico repudio a la intervención judicial del Consejo Nacional del Partido Justicialista impuesta por la jueza federal María Romilda Servini de Cubría”,  dialogamos con el presidente del Partido Justicialista de la ciudad de Lujan, Antonio Muñiz.
- ¿Cómo tomó la decisión de la Justicia de intervenir el PJ?
- Personalmente me tomó por sorpresa. Tengo entendido que a las autoridades del PJ Nacional también los sorprendió, no tenían noticia de la tramitación que se estaba haciendo en el juzgado de Servini de Cubría. Con lo cual creo que ya ahí hubo una irregularidad porque en algún momento la jueza tendría que haber notificado a la parte cuestionada para que haga su descargo. Evidentemente, solo escuchó la denuncia que hizo Acuña y un par más de afiliados
- ¿Qué valoración hace del fallo?
- El fallo es una ridiculez. Es una vergüenza. No sé realmente como una jueza federal que tiene más de 30 años en el cargo se animó a firmar semejante mamarracho, que puede leer cualquiera porque está publicado en todos lados. No hay ningún argumento legal, jurídico ni administrativo que amerite una intervención de un partido político. Los juicios que hace son políticos o críticos que puede hacer cualquier ciudadano argentino o afiliado. Pero que tienen que ver con la vida de un partido político. Ganar o perder elecciones formar parte del ser de un partido político, tener líneas internas, discusiones y divisiones. Por lo menos de un partido político importante, rico, vivo. El peronismo es un partido que está vivo, que está peleando y reorganizándose donde hay mucha vida política y construcción. Eso aparentemente le molesta a esta jueza.
- ¿Qué hay detrás de la intervención?
- Atrás de esto no hay nada en serio judicial, acá hay una trama perversa y que no es el único caso. La democracia argentina viene sufriendo estos atropellos desde la asunción del gobierno de Macri. Es el avance del macrismo y la destrucción de todo lo que se le pone enfrente. Por primera vez en la historia democrática argentina tenemos presos políticos. Más allá de la excusa judicial, son presos políticos porque no están sujetos a un justo proceso, no tienen todas las garantías de la ley. Como De Vido con causas inventadas; Milagros Sala presa con causas que son ridículas como tirarle huevos a Morales o hacer un escrache público acampando en la plaza de Jujuy. Estas son las cosas que están pasando en la Argentina. Y la intervención forma parte de esto, de un deterioro de la democracia y un avance sobre los partidos políticos opositores.

- ¿Qué opina sobre el interventor, Luis Barrionuevo?

- Barrionuevo es un dirigente que fue importante en la época del menemismo pero que está fuera de la estructura del PJ desde hace años. Fue uno de los fundadores del Frente Renovador de Sergio Massa. Es gente desprestigiada política y sindicalmente, uno de los dirigentes con mayor desprestigio en la opinión pública-
. A esa persona y a ese grupo se le da el manejo del PJ. Lo que uno ve es que lo que hay atrás es Duhalde, los grupos del viejo peronismo ya caduco y con algunos mascarones de proa como Massa y Urtubey, que se presten a armar una lista el año que viene. Que saque 7, 8 o 10 por ciento el año que viene pero que divida el voto peronisa y opositor pero que le permita a Macri ser reelecto en 2019. Esa es la jugada.

- Por sus palabras, entiende esta intervención con un simple objetivo electoral.

- Esto es electoral, no tiene fundamento juridico. Es fomentar la división del peronismo, que venía -mal o bien- en un proceso de unidad después de la derrota del 2015. Un paso adelante, o un paso atrás, pero íbamos avanzando hacia la unidad. Esto lo que hace es poner palos en la rueda a esa unidad, sacar de ese frente amplio que nos plantemos todos de construcción para el 2019, nacional popular y que nuclee todas las fuerzas sociales que pueda enfrentar el macrismo. Lo que hace es sacar de ese armado una estructura importante como es el PJ, un partido nacional, con 70 años de historia, con una carga emotiva, cultural y política enraizada en muchos sectores. El objetivo es quebrar el movimiento nacional y su expresión electoral en 2019.
- ¿Esta intervención tiene alguna injerencia a nivel local?
En principio no, porque esto afecta nada más que al Consejo del Partido Nacional. Pero, con alguna excusa, podrían tranquilamente intervenir los partidos provinciales. A pesar que en la provincia de Buenos Aires y en Luján en particular tuvimos elecciones en noviembre abiertas donde hubo varias listas en muchos distritos y se convocó al Congreso Partidario. Hoy el PJ de la provincia de Buenos Aires está en orden, está trabajando y funcionando normalmente. Pero con esta política y estos jueces nada te garantiza que entre gallos y medianoches pretendan una intervención del PJ bonaerense. Entonces hay que estar muy alertas porque esto es un avance contra toda la democracia.      
 Autor: Agustín Gigante                                   Fuente: El Civismo. Lujan
                                                                                       

“Bienvenida clase media”


Antonio Muñiz  Febrero 2018



En 2019 será  la próxima contienda electoral donde se volverá a votar y  definir en las urnas  la continuidad o no del proyecto neoliberal. 
Debemos entonces reflexionar críticamente sobre los pasos a seguir para construir una alianza política y social, que pueda integrar a las amplias mayorías populares en un frente nacional que pueda romper la hegemonía neoliberal.
Van dos años de gobierno macrista y se ven claros los efectos de las políticas neoliberales  sobre la sociedad argentina: el deterioro de las condiciones de vida de gran parte de la población, la quita de derechos, la disminución del poder adquisitivo del salario, el cierre de fábricas y el desempleo creciente, inflación,  el aberrante avance de lógicas derechistas y autoritarias sobre una sociedad adormecida, que no reacciona, que ve como lentamente todo se achica, todo se acaba.
El sueño de una sociedad integrada e igualitaria se desmorona, ante la apatía general y el aplauso cómplice de los medios periodísticos, de un sector social beneficiado  y de otros sectores medios que tarde o temprano serán víctimas de la lógica neoliberal, pero que por ahora se sienten parte y apoyan un modelo que los condenara irreversiblemente.
Es la fábula del escorpión y la rana, tarde o temprano el escorpión picara a la rana, aunque se hunda con ella, porque está en su naturaleza. El neoliberalismo va en su lógica de achique permanente, apropiación y concentración de los recursos de la comunidad,  por la clase media que lo voto mayoritariamente. Fue por los jubilados, presentes y sobre todo los futuros beneficiarios, va por los docentes, por los bancarios y por todos los sectores medios: comerciantes, pymes, profesionales y sobre todo sobre aquellos que tienen un salario y están en relación de dependencia.
Ya se ven los primeros resultados de estas políticas sobre la clase media, sostén de este modelo, una disminución del 5 % en los sectores medios, de un 30 % de la población que podía considerarse clase media en 2015, hoy es un 25% y creciendo.  Nunca más presente hoy  aquel “chiste grafico” de los 90 puesto de la villa 31,   “bienvenida clase media”.
Sin embargo es justo reconocer que el macrismo gana elecciones y tiene legalidad y legitimidad electoral, Macri supero el 50 % en el ballotage y volvió a ganar en octubre del 2017, a pesar a que ya se veían y sentían los costos del modelo neoliberal. Es cierto, aunque es consuelo de tontos, que saco un 40 % e hilando fino un 60 % no lo voto y no se siente parte de este modelo.
Esto abre un campo de acción interesante y un desafío para los sectores populares: ¿cómo se construye una alternativa superadora, política, social, programática y electoral que pueda vencer al modelo neoliberal?
 En principio hay que dejar de subestimar al  macrismo, no gano por casualidad, ni en el 2015 ni en el 17,   hubo una construcción política, social, cultural y comunicacional basado en una clara estrategia de poder. También es justo reconocer que se vio beneficiado por los yerros del gobierno saliente, que no supo o no quiso corregir errores que lo llevaron a perder votos en los sectores medios y en sectores populares, tanto en 2013, 15 y 17.
En este marco el macrismo imagina  un horizonte político de reelección de Mauricio Macri en el 2019 y una posterior elección de Vidal, como continuadora del proyecto. Basa su proyecto en conservar la alianza hegemónica: el campo, el sector financiero, las empresas y sectores concentrados del comercio y la industria y sobre todo el sector de medios culturales periodísticos, tanto gráficos como audiovisuales.
La novedad, o no tanto, ya que fue instrumentada por el menemismo, es la cooptación de sectores populares, a través de una acción mediática de penetración de un discurso único y vía subsidios sociales universalizados.
Como en todo proyecto político de la derecha neoliberal los sectores medios son los que más sufrirán las consecuencias de  dichas medidas. Si bien como en las parábola de las ranas la clase media argentina,  alienada por prejuicios y zonceras aprendidas durante la escolaridad y en una cultura liquida, digna de doña Rosa, no ve o no quiere ver que va a ser el “pato de la boda” de la fiesta de los ricos y famosos que nos gobiernan. La realidad los hará reaccionar tarde o temprano.
Por supuesto que en esta realidad la oposición en su conjunto lleva parte de la culpa, la división del peronismo es parte del problema, a la división ideológica entre kirchnerismo y sectores peronistas más de derecha, se sumó la situación de dependencia con el poder central de cada provincia o municipio gobernada por el peronismo, las respuestas fueron individuales  resultado de realidades distintas y cambiante de cada una de ellas.  No hubo, hasta ahora, una posibilidad concreta de avanzar en políticas opositoras de conjunto. La división del movimiento obrero y su inacción también fue aportante al estado de situación actual. Es justo reconocer que hubo mucha “muñeca política” del oficialismo en aprovechar esta situación de dispersión y en muchos casos fogonearla en su propio beneficio.

El 21 y después.
La marcha organizada por los camioneros, la corriente federal, las dos ctas, más los movimientos sociales  y los partidos de izquierda promete ser multitudinaria y de impacto político. La desesperación de los operadores del gobierno por bajar sindicatos de la marcha, atacar y amenazar a sus dirigentes, muestra la debilidad del gobierno y su temor a la gente manifestándose en la calle.
Todo parece indicar que la marcha será un golpe duro y un bajón más pronunciado en la caída de la aprobación del gobierno, que viene desde noviembre con el avance sobre las jubilaciones y los derechos laborales. Las grandes manifestaciones populares de diciembre y la feroz represión a las mismas solo hicieron perder redito político.
Indudablemente esta marcha generara el quiebre definitivo del triunvirato cegetista y agudizara las peleas de cara a marzo por la conducción y orientación política que tendrá la nueva CGT. También es probable un quiebre en la CGT en dos grandes líneas, que son históricas, una combativa y otra dialoguista.
Pero en cualquier caso el nuevo escenario complicara y mucho al gobierno, que no vera tan sencillo el camino a las reformas laborales que proyecta para este año.

Todos los caminos conducen a la unidad.

Dentro del Pan peronismo todos los caminos conducen a la unidad, por ahora los discursos y muchas de las acciones tienden a conformar un frente amplio que enfrente al gobierno en 2019. Habrá seguramente marchas y contramarchas, rispideces y luchas internas, pero que son intrínsecas a la vida política de cualquier partido. La lucha latente en kirchnerismo y peronismo ira lentamente hacia una búsqueda de una nueva síntesis. Hay consenso que no existe kirchenrismo sin peronismo y viceversa. Quienes no lo entiendan quedaran como pequeñas fracciones carentes de representatividad. Nadie niega el rol central de CFK en el próximo armado, aunque abre discusiones una posible candidatura suya.
La unidad buscada es necesaria pero no suficiente para garantizar un proyecto político que no solo pueda ganar en el 2019, sino que además pueda consolidar poder para gobernar y llevar adelante un programa de gobierno que pueda recuperar y reparar los daños de estas políticas neoliberales en el tejido social y económico.
Es necesaria una unidad con contenido, con un programa de gobierno, que pueda dar respuestas a las necesidades populares. La herencia que dejara el macrismo será muy difícil de manejar por el futuro gobierno. Por lo que es imprescindible generar programas y cuadros político técnicos que puedan llevar adelante este programa.  Y por sobre todo organización popular que pueda dar sostén político a las acciones de ese futuro gobierno popular.
Volver a construir mayorías populares implica superar los límites de la partidocracia y reconstruir el movimiento nacional. Donde deben estar representados no solo los sectores que hoy están siendo agredidos por las políticas neoliberales, sino sumar a todos aquellos cuyos intereses coincidan con los intereses nacionales y populares.
Está claro que la política no es una ciencia matemática, por el contrario, no siempre 2 más 2 son cuatro. Existe el efecto sinergia o sea una buena construcción política puede superar los límites de la suma algebraica. Por lo tanto sumar matemáticamente a la oposición no es correcto. Ese 60% de la oposición es heterogéneo y muchas veces imposible de sumar.  Y por el otro lado seguramente hay sectores, que hoy votan al oficialismo, que con políticas adecuadas se sumarian al movimiento nacional.
Por eso se requiere de propuestas claras, objetivos realistas y sobre todo sintonizar mejor con la sociedad. Las sociedades mutan, cambian, evolucionan y a veces involucionan, por lo que la política debe estar atenta a estos cambios, no para hacer seguidismo ni hacer política al vaivén de las encuestas. El proyecto estratégico debe ser claro y preciso, la táctica puede y debe ser  flexible.
Además hay que superar el anhelo de una salida anticipada de Macri, “la salida en helicóptero”. La oposición no puede basar su estrategia en esperar que la gestión del gobierno “implosione” por los errores políticos y económicos o arrastrados por una crisis internacional adversa.
Si bien un horizonte de crisis política y económica es probable, no es prudente que toda la acción de la oposición se base en ese supuesto. Hay que construir y hacer política superadora, que pueda romper el bloque hegemónico que hoy gobierna. Y la única alternativa es construir una alianza contra hegemónica que supere a la actual, con un programa de gobierno que sume, contenga y enamore a los sectores populares, a la clase media, a los empresarios nacionales, a los estudiantes, los trabajadores, etc.
Además hay que construir un proyecto nacional, un proyecto que contenga los intereses de todas las provincias, que integre en forma igualitaria a todas las regiones.
Argentina es un país grande y heterogéneo, es necesaria la firma de un nuevo pacto federal que sienta las bases para un desarrollo armónico, que respete las realidades locales y fortalezca la autonomía de las provincias, sobre la base de un verdadero federalismo.
Por último, discutir candidaturas en esta etapa es innecesario y tal vez contraproducente. Lanzar candidaturas en esta etapa en forma anticipada generara un taponamiento en la discusión y el debate interno, además expondrá a los candidatos a ataques mediáticos  por parte del oficialismo. Es importante hacer una apuesta al futuro, toda nueva construcción política  generara  nuevos dirigentes, nuevas representatividades y por ende nuevos candidatos.



Hacer política en un mundo liquido


En la modernidad líquida, lo que antes era duradero, ideologías, religión, empleo y relaciones, pasa a ser efímero” Zygmunt Bauman

"Pocas imágenes mas ilustrativas del Pro que la pileta  dibujada: una ilusión para arrojarnos donde nunca hubo ni habrá nada". Sergio Zabalza (psicoanalista):

Antonio Muñiz. enero 2018

Bauman fue una de las voces que mejor supo definir el cambio de los tiempos y la revolución social y cultural que supuso el siglo XX. La amplia obra del sociólogo polaco estuvo marcada por el término modernidad líquida, que Bauman acuño y que fue utilizado y compartido por muchos autores posteriormente.
La sociedad liquida que Bauman contextualizo define el actual momento histórico en el que se han desvanecido las instituciones sólidas que marcaban nuestra realidad y se ha dado paso a una realidad marcada por la precariedad, el ritmo cambiante e inestable, la celeridad de los acontecimientos y la dinámica agotadora y con tendencia al individualismo de las personas.  Ya no existen las ideologías totalizadoras, que nos explicaban el funcionamiento del mundo y por lo tanto ese nihilismo nos lleva a la perdida de la política como una herramienta de transformación social. Y a los políticos como figuras “negativas que entorpecen el normal desarrollo de una sociedad”.
Esta sociedad liquida, abomina del conflicto y sobre todo de lo ideológico, construye un imaginario de fantasía donde no existe la lucha de clases, ni los conflictos por el reparto de la riqueza. Donde el individualismo prima, el egoísmo es un valor y el “éxito” un logro puramente personal.
No es de extrañar que surjan así nuevas figuras “no políticas”, que adjuran de la política, provenientes del mundo de los negocios y que hacen alarde de su “capacidad de gestión” y que la buena gestión, un buen gerente puede solucionar los problemas sociales.
Siguiendo a Bauman en su descripción del mundo moderno: la cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, en  cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido.
No hay modernización (y, por tanto, tampoco forma de vida moderna) sin una masiva y constante producción de basura, entre ella los individuos basura definidos como excedentes.
Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.
La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un pueblo que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir.
Todas las medidas emprendidas en nombre del «rescate de la economía» se convierten, como tocadas por una varita mágica, en medidas que sirven para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres.
Además de tratarse de una economía del exceso y los desechos, el consumismo es también, y justamente por esa razón, una economía del engaño.
 Pero siempre es una sociedad de clases. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando tropezones de una crisis (depresión/recesión) a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costos de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases.

Ya nadie cree que los gobiernos puedan hacer nada, así el Estado pasa a ser algo inútil al que hay que achicar, minimizar para que el individuo se desarrolle.
En síntesis toda esta sociedad liquida no es más que la expresión de un capitalismo salvaje, un anarco capitalismo de derecha, un liberalismo extremo.

Argentina, un lugar en el mundo líquido.

Es indudable que esa cultura “liquida”, es la cultura hegemónica hoy en Argentina. No hace falta demasiada sagacidad para ver estas lógicas  en nuestra vida cotidiana, en los medios masivos y en el discurso del mismo gobierno.

"Pocas imágenes más ilustrativas del Pro que la pileta dibujada: una ilusión para arrojarnos donde nunca hubo ni nunca habrá nada". Esta frase que escribió Sergio Zabalza, muestra claramente los límites del discurso del Pro, nos prometen un futuro donde no habrá nada, sin embargo es hoy un discurso exitoso, por lo menos la mitad de la población parece creerlo.

¿Cómo se construye una nueva cultura hegemónica que vaya reemplazando esta cultura informe basada en la post verdad,  el vacío, el individualismo y el egoísmo?
¿Cómo se construye y se revaloriza la política como herramienta de trasformación?
¿Y en este marco cómo se construyen nuevas mayorías?   
La experiencia electoral de  la última elección muestra algunas características que merecen ser analizadas  y a la luz de los resultados deben  ser replanteados.
Con Cristina Fernández encabezando la lista de candidatas y candidatos a Senadores por la Provincia de Buenos Aires, UC se constituyó en el frente electoral desde el cual disputaron las elecciones legislativas, en diferentes distritos, los partidos que lo conforman – Compromiso Federal, Frente Grande, Kolina, Nuevo Encuentro y el Partido de la Victoria-, y sobre todo por los intendentes, la estructura y la militancia del PJ bonaerense, aunque no el sello PJ,- en una paradoja difícil de entender desde lo político - constituyéndose en la principal fuerza opositora al oficialismo
Los resultados de la elección muestran varios  items para un análisis.
Que el gobierno gano las elecciones y se va consolidando como una fuerza con territorio y apoyo popular;  muestra también que la grieta sigue vigente que divide a nuestra sociedad casi por mitades;  pero muestra también que el sesenta  por ciento vota, con matices, en contra de las políticas oficiales.
El peronismo se encuentra  ante el drama de resolver los problemas que su propia construcción genero. Ha impulsado el consumo en todas las clases sociales y el bienestar social, incluso ha creado y ampliado una clase media, pero con ello ha forjado un conjunto de deseos aspiracionales  que no pudo dar cuenta.
a)      El proceso de democratización del consumo, el acceso a derechos cívicos y sociales, la industrialización, la vuelta al trabajo como valor de inserción social y política, etc,  llevado adelante por los gobiernos de NK y CFK , que posibilitaron  la inclusión de amplios sectores de la población y la mejora de sus condiciones concretas de vida, provocó importantes transformaciones políticas y culturales, pero también genero nuevos desafíos que solo podían resolverse  con  la profundización del modelo. Tomar nota de esto  es importante para repensar las propuestas y estrategias para el futuro.
b)      Otro dato “novedoso” para tener en cuenta en el futuro es que  el bienestar económico no crea legitimidad duradera por sí mismo, sólo provoca adhesiones fluctuantes, signo propio de esta cultura liquida.
c)      En una cultura liquida no hay perspectiva del bien común, ni una apelación ética al “otro” que resista, sin una contrapolitica cultural que de sustento a la resistencia,   es nadar contra la corriente o “remar en dulce de leche”.
d)      Además los imaginarios colectivos no están sólo condicionado por lo económico. También influyen y mucho, los valores, el “sentido común”, la memoria popular o la falta de ella, la visualización del futuro, y las construcciones político cultural que edifican los políticos y los medios en una ida y vuelta con la sociedad.
e)      La política se construye colectivamente. El contacto con el otro es clave en toda acción política. Algo de esto fallo en la práctica kirchnerista, se rompió la mediatización de la política.  Comprando la lógica de oposición se abandonó al “puntero”, al jefe natural del barrio, al intendente y en muchos casos hasta al gobernador. Se vació la relación del vecino con el barrio o con su municipio, y por ende se vació  la relación entre los mismos vecinos. Toda la labor y la ayuda directa que llego desde el Estado nacional hacia los sectores vulnerables fue mucha, pero sin mediación política, sin debate ni ideología y menos organización popular. Sobre el final se intentaron algunas formas de organización a través de cooperativas barriales. Pero, si bien hubo ingentes recursos los logros políticos fuero paupérrimos. Es necesario y fundamental volver al barrio, al contacto con la gente. Volver a formas clásicas de militancia barrial, sindical, estudiantil, etc. No hay política de redes sociales que pueda reemplazar  el contacto personal.
f)       Otro límite que quedó demostrado en las últimas elecciones es que con reivindicar lo hecho no alcanza. El discurso de campaña de Daniel Scioli en el 2015 de hacer en eje en lo logrado mostro su insuficiencia. Es lógico y es natural la sociedad, como el individuo va por mas, cuando satisface una necesidad va por otra superior. En ese sentido el peronismo no pudo entender muchos de los reclamos que la sociedad le hacía de cara al futuro.
g)      En la elección de CFK el discurso se basó en hablarles a los perjudicados por las políticas del gobierno de Macri. Por supuesto como era evidente esa estrategia no podía funcionar, no alcanza con armar un proyecto solo con los perdedores del modelo.
h)      En ambos casos falto agenda del futuro. Es necesario volver a tomar nota de lo que está pasando en el mundo, Tenemos un mundo en crisis global. En Argentina ningún político parece verlo. Salvo el Papa Francisco que hace una permanente denuncia y advertencia sobre lo que está sucediendo. Como decía Perón, “la única política es la geopolítica”; es fundamental entender el mundo.
i)        i) Y luego hay que hacer un balance de lo que se hizo en 12 años, para corregir los errores y las improvisaciones, que fueron muchas. Pero además pensar estrategias para salir de la crisis a la que nos están llevando las políticas irresponsables del Pro.
j)        Hay que construir una agenda que convoque a las mayorías populares, al trabajador, a las pymes, a los estudiantes, a los científicos, a la gente de la cultura, a las minorías, etc, todos sumados en un proyecto nacional, popular y revolucionarios que enamore y sume mayorías.
k)      Por último los resultados de las elecciones legislativas dan cuenta de que el 60 % del electorado eligió propuestas alternativas al oficialismo,  y que además la mayoría de la encuestas hecha en estos día muestran una caída significativa  de la imagen presidencial y de su gestión. Esto  nos dicen que hay un campo propicio para la construcción  de una alternativa superadora que articule a gran parte de la oposición en un frente común.  
La situación actual muestra un escenario de conflictos políticos, sociales y económicos, muchos de los cuales se van a  dirimir en las cámaras legislativas y otros en las calles.  Ambos escenarios permitirán, pero también obligaran,  a los diferente actores a hacer políticas de alianza, coyunturales y tácticas al principio, pero que irán convirtiéndose en estratégicas en la medida que queramos derrotar al modelo neoliberal y construir un proyecto alternativo.

ANTONIO MUÑIZ

Enero 2018 

Foro en defensa del Proyecto Nacional y Popular

El Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, fue el invitado especial del primer Foro en Defensa del Proyecto Nacional y Popular, que contó con más de 250 militantes.